"Un hombre que limita sus intereses limita su vida" (Vincent Price)
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sábado, 18 de noviembre de 2017

Reedición doméstica de "El profesional"

Reedición de Divisa
Pequeña decepción con la reedición en DVD/Blu-Ray de El profesional (Léon), de Luc Besson por parte de Divisa: al contrario de lo que habían informado erróneamente algunas webs, no se trata de la versión original para cines de 109 minutos, sino de la versión extendida comercializada posteriormente de 133 minutos. Ya había visto este montaje y creo que no añade interés a la película; muy al contrario, le quita totalmente cualquier misterio o ambigüedad que pudiera haber en la relación entre los dos personajes principales, Mathilda y Léon, con lo que para mí pierde bastante gracia. Casi siempre prefiero todo aquello que se sugiere y deja escoger al espectador antes que lo que se expone de manera claramente explícita, y no soy tampoco muy amigo de todas estas versiones extendidas y nuevos “montajes del director” que no buscan sino revender un producto limpiándole un poco la cara y actualizándolo para nuevas generaciones. Visto lo visto, y puesto que ya había encargado la película creyendo que sería la original, he preferido finalmente cambiarla por la edición de la FNAC, que por el mismo precio te da el DVD y el Blu-Ray. En realidad ya tenía la versión estrenada en cines en un DVD editado en 2003 por Buena Vista Home Entertainment que compré de segunda mano, pero me hubiera gustado tenerla también en Blu-Ray. No soy muy dado a este último formato doméstico, pero hago excepciones con algunas películas.

Las dos versiones que poseo: DVD de Buena Vista y DVD+Blu-Ray de FNAC/Divisa

El profesional se ha convertido con el tiempo en un largometraje muy especial para mí. Ya me gustó bastante cuando lo vi de estreno en 1995 en el desaparecido Cine Marvi de mi ciudad. La principal razón de verlo entonces era la presencia de un actor que me fascinaba por aquella época (y sigue haciéndolo en ocasiones): Gary Oldman. Pero la cinta de Luc Besson me reservaba una agradable sorpresa: como tantos otros, salí del cine prendado del personaje de aquella chiquilla descarada que fumaba y quería ser asesina a sueldo; Natalie Portman me había atrapado de por vida. Seguí sus trabajos –al principio pausados y discretos– año tras año, primero con simple curiosidad, después ya con creciente interés, hasta que acabé totalmente embelesado por la actriz, mi favorita en el panorama cinematográfico actual hoy en día y desde hace mucho tiempo. Por eso, volver a ver su bautismo de fuego profesional a posteriori se convierte en una experiencia todavía más entrañable.

Durante algún tiempo se especuló con una continuación de la cinta con Mathilda ya adulta; algunas fuentes confirmaban que la propia Natalie estaba interesada en interpretarla, mientras que en otras entrevistas la actriz aseguraba que le encantaría volver a trabajar con el director francés, pero que no quería protagonizar dicha secuela. En cualquier caso, el proyecto de una continuación de El profesional, parece ser que por problemas de derechos, acabó reconvertido en Colombiana (Olivier Megaton, 2011), en donde Zoe Saldana interpreta un personaje que claramente es una Mathilda poco disimulada. Lástima que no pudiera ser como Besson lo había concebido inicialmente, con la actriz del film original

La filmografía posterior de este director no ha logrado captar mi interés; muy al contrario, me parece en general bastante mediocre, pero esta obra suya de hace ya veintisiete años siempre tendrá un lugar de honor en mi filmoteca. ¿Cómo olvidar que me descubrió a un tesoro de mujer?

La reciente reedición estadounidense de la película, con extras, versiones original y extendida y libreto. ¿Por qué no nos llegan estas cosas aquí?

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Annihilation: Natalie vuelve al fantástico

Knight of Cups, A Tale of Love and Darkness, Planetarium y Song to Song. No una, ni dos, ni tres: cuatro han sido las películas protagonizadas por Natalie Portman estrenadas en los dos últimos años que los fans nos hemos quedado esperando que llegaran a este nuestro culturalmente subdesarrollado país. Han llegado a naciones que supondríamos menos avanzadas que la nuestra o mucho más pequeñas y recónditas, pero no a España (exceptuando el breve estreno de la segunda cinta citada en un festival catalán). Por no llegar, no lo han hecho ni en formato doméstico, porque un servidor hubiera estado atento para hacerse al menos con el DVD de rigor, pero ni eso.

La explicación me parece obvia: cada vez se estrenan menos películas aquí. Las desacertadas decisiones de nuestros gobernantes para con el cine (como subir el IVA cultural) han hecho mucho daño a las salas de proyección y a la distribución fílmica. Quizá por eso, en los últimos tiempos básicamente sólo se estrenan películas muy comerciales, quedando relegada cualquier cinta que se aleje del cliché hollywoodiense a circuitos muy modestos y no siempre accesibles. Natalie, en sus últimos años, ha apostado por un cine más personal, alejándose del gran espectáculo popular que en otras ocasiones ha alternado con películas más “serias”, y así, por estos lares no hemos podido ver ni sus dos trabajos con Terrence Malick, ni la película que ella dirigió, ni el largometraje que realizó en Francia con Rebecca Zlotowski. Solamente La venganza de Jane y Jackie han alcanzado los cines españoles en 2016 y 2017 respectivamente, y, de nuevo, ha sido de forma muy discreta, limitándose básicamente su proyección a las capitales.

Por suerte, y por fin, en estas últimas semanas hemos tenido confirmación de que el próximo 23 de febrero, y coincidiendo con el estreno mundial, tendremos en los cines patrios el nuevo trabajo de nuestra israelí favorita: Annihilation de Alex Garland, muy de moda ahora tras su primera película hace cuatro años, Ex_Machina. El director vuelve a reincidir en el género que le hizo saltar a la fama, la ciencia ficción, adaptando una novela de Jeff VanderMeer que personalmente desconozco. El largometraje también supone el regreso de Natalie Portman al fantástico, un género del que ha sido habitual en otras épocas, antes de centrarse más en el drama, y en el cual para mí ha interpretado uno de sus grandes papeles, el que hizo en V de Vendetta.

Por otro lado, otra buena noticia sobre la actriz, pues en octubre se reedita en DVD y BluRay su primera película, aquella en la que, siendo una muchachita, ya nos robó el corazón: León, el profesional. ¡A ver si dura la racha y podemos disfrutar más de ella! De momento, tenemos ya disponible el tráiler de Annihilation:


martes, 29 de agosto de 2017

35 años sin Ingrid Bergman

Como es tradición en el blog, no puedo dejar pasar el aniversario de mi adorada Ingrid Bergman sin al menos un pequeño recordatorio. En esta ocasión, una fotografía actualizada de mi colección bibliográfica sobre la actriz. Es mucho más modesta que la que tengo sobre mi otra gran diva, Audrey Hepburn (18 libros), pero en general son volúmenes bastante interesantes y con un buen nivel.

Hoy hace 35 años que la estrella sueca nos dejó, como saben sus seguidores, casualmente el mismo día de su cumpleaños. Tengo por tradición ver varias películas suyas por estas fechas, normalmente mis grandes favoritas (Luz que agoniza, Casablanca y Anastasia), pero en esta ocasión he encontrado un pequeño tesoro con el que celebrar el señalado acontecimiento: dos de sus largometrajes suecos que aún no había visto, Noche de primavera y Un rostro de mujer, y su única película alemana, El pacto de las cuatro.


jueves, 4 de mayo de 2017

Las dos princesas

Innegablemente, la imagen de Audrey Hepburn –que hoy hubiera cumplido 88 años– forma ya parte del imaginario popular desde hace mucho tiempo, y se ha utilizado, con mayor o menor acierto, de manera más o menos ética, para mil y una variantes y formas de objetos decorativos y merchandising. La original autora de esta composición, Miu Soby, decidió usar una fotografía de la icónica actriz para fusionarla con otro personaje no menos enraizado en la cultural universal. Al fin y al cabo, el mundo conoció a Audrey en su inolvidable papel de la Princesa Ann en Vacaciones en Roma, así que, “entre princesas” anda el juego…. 


domingo, 2 de abril de 2017

Michelle, ma belle

Michelle Pfeiffer fue sin duda –y con permiso de Diane Lane– mi gran amor cinematográfico de los 80. No estoy seguro de si la descubrí en Lady Halcón o en Cuando llega la noche, ambas de 1985, pero diría que el film medieval de Richard Donner fue mi primer encuentro en la gran pantalla con ella (El precio del poder lo rescataría años más tarde en televisión). A partir de entonces me convertí en un incondicional de esta californiana y no me perdí ni uno solo de sus largometrajes estrenados hasta Íntimo y personal (1996), y de entre los que destacaría la divertida Casada con todos, su sublime interpretación en Las amistades peligrosas (que le valió su primera de tres nominaciones al Oscar, ninguna finalmente premiada), Los fabulosos Baker Boys, su inolvidable Catwoman en Batman vuelve o Lobo. A partir de la segunda mitad de los 90 me empiezo a distanciar más de Michelle, en parte porque algunas películas suyas se me despistan, en parte porque la actriz, quizá por haber cumplido ya determinada edad (nació un 29 de abril de 1958), comienza a abandonar los géneros que más ha cultivado en años anteriores (thriller, fantástico, comedia… aunque ninguno definitivamente) y a centrarse más en el melodrama, por el que me siento menos atraído. Pero mi relación con Michelle no se ha roto: nos reencontramos cada cierto tiempo en cintas como Heredarás la tierra, El sueño de una noche de verano, Lo que la verdad esconde (una decepción, pese a compartir pantalla con otro de mis ídolos ochenteros, Harrison Ford), Stardust, Noche de fin de año, Sombras tenebrosa (donde su presencia es para mí uno de los mayores atractivos del film) o, por última vez hasta el momento, en la poco interesante Malavita. También es cierto que Michelle, durante este presente siglo XXI, comienza a espaciar más sus apariciones, con lapsos de cuatro años entre 2003-2007, dos entre 2009-2011 y de nuevo cuatro entre 2013-2017.

Pero Michelle vuelve con fuerza; en estas últimas semanas ha aparecido en varios noticiarios y publicaciones y ha sido portada de la revista estadounidense Interview, donde ha desplegado su imperecedera belleza en un reportaje fotográfico. Y no uno, ni dos, ni tres, sino cuatro estrenos nos tiene preparados para el presente año: la serie televisiva The Wizard of Lies, con su viejo compinche Robert de Niro, y los largometrajes Where is Kyra, Mother (del siempre interesante Darren Aronofsky) y la nueva versión de Asesinato en el Orient Express, con un reparto de lujo del que Pfeiffer es posiblemente la guinda. Parece que a esta mítica actriz aún le queda cuerda para rato, y desde luego, no seré yo el que me queje… 

miércoles, 20 de enero de 2016

Desmontando el mito de Audrey Hepburn

Es algo que tengo claro desde hace muchísimos años y que he denunciado incontables veces. Tampoco creo que haga falta ser muy observador para darse cuenta de ello: hemos convertido a Audrey Hepburn en un mero objeto de merchandising, ignorando por completo a la persona y a la actriz que hubo detrás de las imágenes. No sólo pasa con ella y tampoco es nada nuevo: algo parecido se puede decir de Charles Chaplin, Marilyn Monroe, John Lennon o Ernesto Che Guevara –entre otros–, cuyos pósters adornan por igual habitaciones y establecimientos de gente que apenas conoce nada de ellos ni de su legado. Se han convertido en meros ornamentos que resultan cool, in, chic o como quiera que se diga ahora. Y lo peor en el caso de la primera artista citada es que, detrás de toda esta maniobra comercial, están posiblemente sus propios hijos, que han concedido licencias para todos esos cuadros, tazas, bolsos, camisetas y libros (cada vez más) insulsos que circulan sobre ella. Siempre me resulta inevitable pensar que la propia Audrey Hepburn, de seguir hoy en día con vida, seguramente no hubiera permitido toda esta frivolización de su persona e imagen.

La verdad es que hoy no pensaba conmemorar el 23 aniversario de la muerte de Audrey, pero este artículo aparecido en Vanity Fair ha hecho que me picara el gusanillo y me han entrado ganas de comentarlo y, con esa excusa, confeccionar una nueva entrada en el blog. Parece que, siempre que se construye un mito y éste alcanza la cumbre, toca desmontarlo de una o de otra manera –o de varias a la vez–. No obstante, tengo que mostrarme parcialmente de acuerdo con las reflexiones de la redactora, aunque no coincido en que Desayuno con diamantes –que, de todas maneras, nunca ha estado entre mis películas favoritas de la actriz– haya envejecido mal. Muy al contrario, creo que el tiempo la ha convertido en más que un clásico del Cine.

* Artículo sobre Audrey Hepburn en Vanity Fair.

Ya son 23 años sin Audrey...


sábado, 29 de agosto de 2015

Ingrid Bergman: Centenario

Hace cien años, tal día como hoy, aparecieron dos soles sobre la capital sueca de Estocolmo. Uno fue ese astro grande y anaranjado que todos conocemos y seguimos viendo en el cielo a diario; el otro fue una pequeña niña de pelo claro y ojos azules que en aquel momento sólo iluminó a sus felices padres, pero que con el tiempo llegaría a emitir un fulgor que alcanzaría a millones de personas. Más allá de toda duda y posible discusión, Ingrid Bergman es a fecha de hoy, en el centenario de su nacimiento, uno de los grandes mitos del séptimo arte y una de las actrices más queridas y recordadas por los aficionados al cine. Buena parte de la comunidad cinéfila internacional está celebrando en este fin de semana tan señalada efeméride en la forma de toda una serie de exposiciones, retrospectivas y proyecciones de sus películas, aunque sin duda entre los más destacables eventos está el estreno del documental Ingrid Bergman, en sus propias palabras de Stig Björkman, del que los asistentes al festival de Cannes ya pudieron disfrutar, pero que llegó ayer a los circuitos comerciales precisamente proyectándose en la ciudad natal de Bergman. Hasta su país de origen y el adoptivo –EE.UU.– le han dedicado sendos sellos de correos.

A un servidor le hubiera encantado, de propiciarse mejores circunstancias, poder permitirse un viajecito a la lejana Suecia para disfrutar, no sólo de la cinta de Björkman, sino de la ciudad y del país en general. Como esa ilusión queda lejos de mis posibilidades, he querido homenajear a esta actriz por la quedé fascinado mucho tiempo atrás de una manera más modesta, pero igualmente sentida y apasionada. Una ha sido adquiriendo el libro Ingrid Bergman: A Life in Pictures, volumen esencialmente pictórico recopilado principalmente por su hija Isabella Rossellini con objeto precisamente de conmemorar los cien años del nacimiento de su madre. El enorme libro (528 págs. y un formato de 24 x 5,5 x 31 cm y 5 kilos de peso, y acompañado de un CD) apareció el pasado año al precio oficial de 98 euros, aunque yo he tenido la suerte de conseguirlo por once menos, pero su coste ya comienza a dispararse (hasta 200 euros piden por él en una librería española) y es obvio que pronto se convertirá en un cotizado objeto de coleccionista, razón por la cual decidí comprarlo antes de que fuera económicamente inalcanzable o prohibitivo. Hace ya unos meses que está en mis estanterías y me siento muy orgulloso y satisfecho del maravilloso volumen. Un verdadero lujazo.

¡Ya está en mi biblioteca!

La segunda forma en que quiero homenajear a Ingrid es, por supuesto, desde mi blog, con este modesto artículo y con una selección de diez de sus películas a modo de recomendación para quien quiera iniciarse en su filmografía. Se trata de una selección basándose en mis gustos y limitada a lo que he podido ver de su trabajo, que es una gran parte de este, pero que tiene alguna importante laguna como es su labor en su país natal antes de dar el salto a Hollywood (doce películas de las que sólo he visto dos).

No tengo un recuerdo claro de cuándo conocí a Ingrid Bergman. Creo que fue algo después de su fallecimiento –contrariamente a otros mitos del cine a los que he seguido desde bien niño–. Por quién doblan las campanas Anastasia fueron algunas de las primeras películas que vi de ella. Después –o por la misma época– llegó Casablanca, en la que todos envidiamos a Humphrey Bogart siquiera por poder pasar un rato con aquella fascinante mujer casada con un líder de la resistencia y con el corazón dividido entre dos hombres que finalmente partía en un avión dejando a su antiguo amor con el entrañable policía Louis. Siguieron muchas más películas, e Ingrid Bergman se convirtió en una de esas presencias que para siempre formarán parte de mi vida; esos seres etéreos, casi irreales que vienen de ese reino maravilloso de los sueños que es el Cine y que te arrancan sonrisas, lágrimas y sentimientos con su variopinto surtido de personajes y películas. Gente que, de alguna manera, acaban convirtiéndose en una especie de amigos o familiares aunque jamás llegues a conocerlos. Así que, para siempre Ingrid…

El extraño caso del doctor Jekyll (Victor Fleming, 1941)
Ingrid Bergman llevaba ya dos años y tres películas en Hollywood, y los estudios parecía que se habían empeñado en presentarla al público como la cándida y adorable muchachita a la que todos querríamos conocer, cuando la sueca realizó un audaz movimiento en su carrera: cedió el papel de novia del doctor Jekyll a Lana Turner para interpretar a la prostituta Ivy en la nueva adaptación a la pantalla del clásico de Robet Louis Stevenson realizada por Victor Fleming. Por supuesto, salió perfectamente airosa del reto. Los años demostrarían que era una actriz absolutamente todoterreno que podía con lo que se le presentara.

Casablanca (Michael Curtiz, 1942)
La gloria eterna llamaba a las puertas de nuestra diva y de sus compañeros de reparto cuando Michael Curtiz les propuso rodar esta película ambientada en la ciudad marroquí que le daba título durante la II Guerra Mundial y que creo que no necesita más presentación. Parece que ninguno de los actores apostaba mucho por ella, y sin embargo, hoy en día es uno de los más grandes clásicos del cine, y sin duda la película por la que la gran mayoría de espectadores recuerdan a Ingrid Bergman.

Por quién doblan las campanas (Sam Wood, 1943)
Parece que el de una sueca alta, rubia y con ojos azules no era el físico más adecuado para interpretar a una joven española durante la Guerra Civil de nuestro país, pero Ingrid estaba empeñada en obtener este papel cuando la novela homónima de Ernest Hemingway se llevó al cine y no dudó siquiera en cortarse el pelo para ello. Consiguió así hacer pareja con Gary Cooper y refugiarse en las montañas con un grupo de guerrilleros republicanos que hostigaba al ejército franquista. Fue la primera de sus siete nominaciones al Óscar, y también una de las primeras películas de la homenajeada que recuerdo haber visto, creo que incluso antes de la anterior.

Luz que agoniza (George Cukor, 1944)
Remake de la película británica de 1940 Luz de gas, basada a su vez en la obra teatral de Patrick Hamilton. Ingrid deslumbró en un papel –el de desvalida dama atormentada– que bordaría en nuevas ocasiones en aquella misma década; tanto que le valió su primer premio Óscar. Pero tampoco hay que olvidar que contó con el magnífico apoyo de Charles Boyer y Joseph Cotten delante de la cámara y del de George Cukor tras ella. Una obra que nunca me canso de ver. Si sólo pudiera quedarme con una película de Ingrid Bergman (y con permiso de Casablanca), sin duda sería esta.

Encadenados (Alfred Hitchcock, 1946)
Mi director favorito con una de mis grandes actrices favoritas es para mí una mezcla tan explosiva como irresistible, y además se da la afortunada circunstancia de que trabajaron juntos en tres ocasiones, así que me es muy difícil quedarme con uno solo de sus trabajos. Elijo este por parecerme el más redondo, pero considero que simbólicamente engloba también a los otros dos, Recuerda y Atormentada. Ingrid es aquí la hija de un científico nazi al que repudia y que ha de trabajar con el servicio secreto estadounidense para capturar a un antiguo compañero de su progenitor. Grandes secuencias y lecciones visuales del maestro Hitchcock, y el beso más largo de la historia del cine durante mucho tiempo… aunque fuera “a trozos”.

Europa '51 (Roberto Rossellini, 1952)
Durante muchos años me resistí a abordar la filmografía de Roberto Rossellini (lo contaba en esta entrada). Sólo había visto Stromboli, y no fue hasta el pasado 2014 cuando por fin pude ver casi todos los trabajos que hizo con la que entonces era su mujer. Ingrid se había escapado a Italia, escandalizado a medio mundo y enamorado y casado con el director neorrealista. De aquella época saldrían tres de los cuatro hijos de la actriz y seis colaboraciones con su marido. Ninguna funcionó muy bien en taquilla y la pareja tuvo que pasar bastantes penalidades económicas, pero nuestra chica demostró lo que adelantaba antes: que podía con todo, que igual lucía en un lujoso set hollywoodiense en una gran producción, que en una película de bajo presupuesto rodada con grandes dificultades.

De la etapa italiana de Ingrid Bergman, escojo Europa ’51 también de manera representativa, pero con la intención de aglomerar genéricamente todos sus trabajos en la península, pues en casi todos encuentro algún aspecto interesante y también me gusta mucho Ya no creo en el amor.

Anastasia (Anatole Litvak, 1956)
Por la puerta grande. Así volvió Ingrid al país que la había repudiado tan sólo unos años atrás. Aunque raramente volvió a pisar suelo estadounidense, la sueca trabajó de nuevo para EE.UU. tras dejar Italia y divorciarse de Rossellini. Rodaría principalmente en Europa y se afincaría en Londres, donde residiría el resto de su vida.

En su segundo largometraje internacional tras esta reentré, dio vida a Anna Koreff, sosias de Anna Anderson, una de las muchas mujeres que, en el pasado siglo, reclamaron ser la mismísima Gran Duquesa rusa que da nombre a la película. Un grupo de inversores de aquel país buscará hacerla pasar por el desparecido personaje para obtener un gran capital, pero, al final, ¿será o no será la verdadera Anastasia? Da igual, porque Ingrid Bergman vuelve a refulgir con esta interpretación que le reportaría un nuevo premio de la Academia.

Indiscreta (Stanley Donen, 1958)
Más habitual en thrillers y melodramas, nuestra actriz no se prodigó demasiado en la comedia pero, cuando lo hizo, siguió demostrando que ningún género ni historia se le resistía. Con Stanley Donen rodó esta película –adaptación también de una obra teatral de Norman Krasna– en la que interpreta a una actriz que inicia una relación sentimental con un financiero. Admito que la primera vez que la vi se me atragantó un poco. Años después quedé inmediata y contrariamente hechizado por ella. Y es que Ingrid Bergman y Cary Grant juntos son nombres mayores. Imposible resistirse al encanto de la pareja.

Asesinato en el Orient Express (Sidney Lumet, 1974)
Resulta curioso que, en sus últimos años de vida, nuestra actriz buscara voluntariamente afearse con muchos de sus personajes, caso de esta película, Nina o Una mujer llamada Golda. Ni siquiera intentándolo y a pesar de estar enferma, Ingrid consiguió perder su encanto y atractivo, porque naturalmente ambos eran innatos y no fruto de artificios ni cirugías. En esta adaptación de la novela de Agatha Christie con un espléndido reparto coral, interpreta a una criada sueca sospechosa del crimen del título. Parece ser que el director, Sidney Lumet, tenía pensado para ella el papel de dama de la aristocracia que finalmente encarnó Wendy Hiller, y que fue Ingrid quien insistió en hacer el otro. Le acabó valiendo su tercer y último Óscar, esta vez como actriz de reparto.

1979 Sonata de otoño (Ingmar Bergman, 1979)
Voy a hacer una excepción y acabar esta selección con una película que admito que no me entusiasma. El estilo de Ingmar Bergman –por muy venerado que este esté– se me hace a veces algo indigesto cinematográficamente. Aún con todo, es tanta la importancia artística y simbólica de este film en la carrera de Ingrid que creo esencial destacarlo en su filmografía básica: fue su último trabajo para la gran pantalla, su última nominación a los Óscar, volvió a rodar en su Suecia natal –cerrando, de alguna manera, el ciclo de su obra– y además lo hizo con el que posiblemente es el director más importante de aquel país. Bergman y Bergman. ¿Puede quedar más redondo?

Después de este largometraje, Ingrid, con un cáncer muy avanzado, aún filmaría para la televisión Una mujer llamada Golda. Nos diría adiós precisamente el mismo día que había nacido, un 29 de agosto de 1982. Hoy hace treinta tres años. Cabe preguntarse inútil pero inevitablemente cuántas más maravillosas interpretaciones nos habría ofrecido de vivir unos años más.

Enlaces de interés:

jueves, 19 de febrero de 2015

Completando filmografías: Debra Paget

Creo innecesario insistir una vez más en mi debilidad por esta actriz que estuvo principalmente en activo en la década de los años 50 y con la que, no por casualidad, inicié la andadura de este blog. No la sitúo entre mis grandes divas (ese privilegio sólo lo tienen mis adoradas Audrey Hepburn e Ingrid Bergman), pero creo que sí tendría un huequecito si me decidiera a confeccionar un top ten con mis actrices preferidas. La carrera de Debra Paget no fue demasiado larga, pero sí muy provechosa: 47 apariciones en cine y TV en un período de poco más de década y media: 1948-1965. Cuando Debra se retiró de la interpretación con poco más de 30 años, ya se había ganado merecidamente un pequeño pedestal en el Olimpo hollywoodiense de su época.

Todavía me queda mucho por ver de la labor de esta actriz: casi la mitad de sus largometrajes para la gran pantalla y absolutamente todos sus trabajos para la pequeña, aunque estos últimos no me suponen una prioridad absoluta dentro del muchísimo material pendiente que tengo por ver de otros actores y directores. Sí que me gustaría, al menos, acabar de ver sus películas para cine porque en general me resultan casi todas muy amenas, y no sólo por la presencia de la bella actriz. Y es que, como ya he señalado más de una vez, casi toda la trayectoria profesional de Debra está vinculada a géneros que me encantan: aventuras, western, péplum, fantástico… Así que, doble disfrute...

Filmografía para cine de Debra Paget
-30  largometrajes (vistos 21)

1948 Una vida marcada
1949 Mamá es mi rival
1949 It Happens Every Spring
1949 Odio entre hermanos
1951 Fourteen Hours
1951 Ave del paraíso
1951 La mujer pirata
1952 Bellezas por casar
1952 El inspector de hierro
1952 Stars and Stripes Forever
1954 El príncipe valiente
1954 Princess of the Nile
1954 Demetrius y los gladiadores
1954 El jugador de Natchez
1955 Pluma blanca
1955 Seven Angry Men
1956 La última caza
1956 Los diez mandamientos
1956 Love Me Tender
1957 Al borde del río
1957 Vida y amores de Omar Khayyam
1958 De la tierra a la luna
1959 El tigre de Esnapur
1959 La tumba india
1960 Why Must I Die?
1960 Journey to the Lost City *
1960 El sepulcro de los reyes
1961 Most Dangerous Man Alive
1961 I masnadieri
1962 Historias de terror
1963 El palacio de los espíritus

(*: versión recortada de El tigre de Esnapur/La tumba India. No la contabilizo)

Filmografía para TV de Debra Paget
-16 episodios en series de TV (vistos 0)

1956 Matinee Theatre 1956 The 20th Century-Fox Hour
- Gun in His Hand
1956-1957 Climax!
- The Man Who Lost His Head (1956)
- Carnival at Midnight (1957)
1959 Cimarron City
- The Beauty and the Sorrow
1958-1959 Caravana
- The Marie Dupree Story (1958)
- The Stagecoach Story (1959)
1959 Riverboat
- The Unwilling (1959
1959 El desafío del hombre
- Invisible Force
1959 June Allyson
- No Place to Hide
1960 Johnny Ringo
- East Is East
1960 El millonario
- Millionaire Mara Robinson
1960-1962 Cuero crudo
- Incident in the Garden of Eden (1960)
- Hostage Child (1962)
1961 Calibre 44
- Man of Another Breed
1963-1965 El agente Burke
- Who Killed Eleanora Davis? (1963)
- Who Killed Wimbledon Hastings? (1965)

(Este post se lo dedico a Juan L. Carrillo, otro gran admirador de Debra Paget, por todos sus interesantes apuntes y comentarios en el blog)

martes, 6 de enero de 2015

Jane tiene un arma... y Natalie cuatro películas por estrenar

Debido a mi devoción por la actriz, las películas que estrena Natalie Portman son siempre objetivo cinematográfico prioritario para mí. Todos los años permanezco atento a sus nuevos trabajos, que casi siempre –y con alguna notable excepción– suelo disfrutar en mayor o menor medida aunque sólo sea por lo subyugadora que me resulta la presencia de esta mujer. Pero, después de un colmado año –el  2011– en el que se estrenaron en nuestro país nada menos que cinco largometrajes suyos, han transcurrido tres más durante los cuales la estrella israelita apenas ha aparecido por las pantallas de las salas de cine. En 2013 se estrenó la mediocre Thor: El mundo oscuro, su único papel protagonista en todo ese lapso. Mientras tanto, nada menos que cuatro de sus trabajos parecen demorarse eternamente: Knights of Cup y Lawless (a la que parece que se le dará otro título), sus dos colaboraciones con el director Terrence Malick, llevan dos años en posproducción. El estreno del western Jane Got A Gun, de accidentadísimo rodaje, se ha pospuesto ya dos veces: de verano de 2014 a febrero de 2015, y ahora a septiembre. Además, Natalie tiene también pendiente la premier de su primer largo como directora, A Tale of Love and Darkness que, junto con los otros títulos, y de no haber más retrasos, debería llegar a los cines en el presente año.

Hoy por fin han aparecido imágenes en internet de Jane Got A Gun, probablemente la película de todas las enumeradas que más ganas tengo de ver, y no sólo por su actriz protagonista, sino por lo mucho que me gusta el género en el que está enclavado el film y las escasas ocasiones en las que los directores actuales recurren a él en los últimos tiempos. El reparto y lo poco que sé de su argumento (parece una variante de Solo ante el peligro) me resultan muy apetecibles, y realmente espero que este otoño la película no sólo llegue a las pantallas de EE.UU., sino también a las del resto del mundo simultáneamente.







viernes, 29 de agosto de 2014

Ingrid Bergman: preparando el centenario

Tal día como hoy a un año vista se cumplirá una fecha tan señaladísima como el centenario del nacimiento de Ingrid Bergman. Es de esperar que muy pronto las editoriales y fabricantes tienten a los admiradores de la actriz con mil y un productos aprovechando la efeméride. De hecho, ya ha aparecido a la venta una de estas suculentas trampas comerciales a la vez que sentimentales: Ingrid Berman: A Life in Pictures es un impresionante volumen de 528 páginas que ha puesto a la venta la editorial alemana Schirmer-Mosel tanto en edición en la lengua de su país como en inglés. A dar forma a este impresionante libro conmemorativo han contribuido también el coleccionista John Kobal, la actriz Liv Ullman (autora de la introducción) y la mismísima Isabella Rossellini. Lo cierto es que los cuatro hijos de la actriz homenajeada han dado autorización a los editores para que publiquen infinidad de material de sus colecciones personales, incluyendo fotos nunca vistas y hasta textos escritos por la propia Ingrid. El libro se complementa con un CD en el que la violonchelista Anja Lechner y el pianista François Couturier han grabado una nueva versión de As Time Goes By. El precio de venta al público en Europa es de 98 euros... ¡que tendré que ponerme a ahorrar!

Para más información sobre la obra: http://www.ingridbergman-thebook.com/en/the-book.html

jueves, 24 de julio de 2014

Completando filmografías: Gene Tierney

Creo que ya lo he dicho antes: no soy especialmente amigo de establecer rankings o jerarquías entre las personas y cosas que me gustan y admiro, y eso me ocurre por supuesto en el cine, al igual que en la música o la literatura. Al fin y al cabo, uno tampoco tiene por qué escoger y quedarse con una sola película, libro o disco. Sin embargo, sí que me es evidente que algunos artistas o autores se han convertido en parte esencial de mi vida y la han marcado y, hasta cierto punto, influenciado. En lo tocante a actrices, mis dos grandes divas son innegablemente aquellas a las que más entradas he dedicado en este blog: Audrey Hepburn e Ingrid Bergman. Nunca me he planteado hasta ahora a qué otra colocaría en tercer lugar si estableciera uno de esos podios olímpicos señalados con “1”, “2” y “3”, pero tras cierta reflexión creo que elegiría a Gene Tierney. Es por eso que de momento cierro el apartado referente a intérpretes femeninas de “Completando filmografías…” con la actriz estadounidense. Lo siguientes los dedicaré ya a actores.

Gene Tierney, 1ª etapa: 1940-1955
-33 largometrajes (vistos 29)

1940 La venganza de Frank James
1941 El renegado
1941 La ruta del tabaco
1941 Belle Starr
1941 Cuando muere el día
1941 El embrujo de Shanghai
1942 El hijo de la furia
1942 Rings on Her Fingers
1942 Thunder Birds [Soldiers of the Air]
1942 Infierno en la tierra
1943 El diablo dijo no
1944 Laura
1945 La campana de la libertad
1945 Que el cielo la juzgue
1946 El castillo de Dragonwyck
1946 El filo de la navaja
1947 El fantasma y la Sra. Muir
1948 Telón de acero
1948 Ese impulso maravilloso
1949 Vorágine
1950 Noche en la ciudad
1950 Al borde del peligro
1951 Casado y con dos suegras
1951 En la costa azul
1951 El secreto de Convict Lake
1951 Cerca de mi corazón
1952 Martín el gaucho
1952 La nave del destino
1953 No me abandones
1953 Escándalo en Rudford
1954 Sinuhé, el egipcio
1954 La viuda negra
1955 La mano izquierda de Dios

La etapa principal de Gene Tierney como actriz se da entre 1940 y 1955. Sobre todo en sus diez primeros años de carrera, Gene trabaja incansablemente (¡hasta cinco largometrajes rodados sólo en 1941!) y nos ofrece las principales joyas de su filmografía. Es un período cuyo visionado tengo bastante avanzado y además conservo felizmente en formato digital. Las películas que no he visto de este período son las que están en gris.

Gene Tierney, 2ª etapa: 1960-1980
-4 largometrajes (vistos 3)
-1 telefilm (vistos 0)
-4 episodios de series de TV (vistos 0)

1960 General Electric Theater (Serie TV, 1 episodio)
1962 Tempestad sobre Washington
1963 Cariño amargo
1963 Las cuatro noches de la luna llena
1964 En busca del amor
1969 El F.B.I. (Serie TV, 1 episodio)
1969 Daughter of the Mind (TV)
1980 Scruples (Miniserie TV, 3 episodios)

Con graves problemas psicológicos y emocionales durante buena parte de su vida adulta, Gene pasa casi toda la segunda mitad de los años 50 bajo tratamiento psiquiátrico, en ocasiones bastante brutal (conté algo de esto en mi homenaje a la actriz hace tres años). En 1960 regresa discretamente al cine e interviene en cuatro largometrajes más y en varias series de televisión hasta retirarse de la interpretación nueve años después. Excepcionalmente, abandona ese retiro en 1980 para intervenir en una miniserie. No volverá a ponerse frente a las cámaras  a pesar de que vivirá aún once años más. De esta segunda etapa artística de Gene tengo que admitir que no he visto nada de nada… Todavía tiene arreglo.

Filmografía total de Gene Tierney
-37 largometrajes (vistos 32)
-1 telefilm (vistos 0)
-4 episodios de series de TV (vistos 0)

(Actualizado a 12-6-2018)

viernes, 18 de julio de 2014

Completando filmografías: Ingrid Bergman (Tres días con Ingrid, día 3)

Si Audrey Hepburn es la niña de uno de mis ojos, Ingrid Bergman es sin duda la propietaria del otro, y con ella la tarea de completar el visionado de su filmografía resulta algo más trabajoso que con la primera actriz porque está compuesta por nada menos que 47 largometrajes y 5 telefilms. El currículum de Ingrid se extendió desde el año 1932 hasta exactamente medio siglo después y, carece de esos “parones” que tiene el de Audrey, quien estuvo alejada del cine durante largos períodos. Los estudiosos del “corpus bergmaniano” lo suelen dividir en cuatro etapas bien identificables, que yo he respetado (el asterisco indica que tengo esos trabajos en copia digital, en gris señalo las películas que aún no he visto):

Etapa sueca (1932-1939)
-12 largometrajes para cine (Vistos 5)

1932 Landskamp
1935 El conde del puente del monje
1935 Noche de tormenta
1935 Los Swedenhielms
1935 Noche de primavera
1936 Hacia el destino
1936 Intermezzo *
1938 El dólar
1938 El pacto de las cuatro
1938 Un rostro de mujer
1939 Destino
1940 Noche de junio *

Ingrid Bergman participó por primera vez en una película como simple figurante cuando tenía 15 años. Su carrera no despegaría verdaderamente hasta tres años después, cuando en menos de un lustro se convirtió en una de las actrices más conocidas de su Suecia natal y de parte de Europa y rodó once películas. Esta es sin duda la etapa más complicada de seguir de la actriz debido a la antigüedad de estos trabajos y a su origen europeo. Sólo he conseguido ver dos de ellos, pero he de persistir con los demás. Pienso que al tener una protagonista tan popular, la mayoría deben haber sido reeditados en formatos domésticos, aunque parece que no en España

Etapa hollywoodiense (1939-1949)
-14 largometrajes para cine (Vistos 14)

1939 Intermezzo *
1941 Los cuatro hijos de Adán *
1941 Alma en la sombra
1941 El extraño caso del doctor Jekyll *
1942 Casablanca *
1943 Por quién doblan las campanas *
1944 Luz que agoniza *
1945 Recuerda... *
1945 La exotica *
1945 Las campanas de Santa María *
1946 Encadenados *
1948 Arco de triunfo *
1948 Juana de Arco *
1949 Atormentada *

Posiblemente la época más conocida de la actriz, cuando intervino en algunos de sus grandes clásicos como Casablanca, Recuerda, Encadenados o Luz que agoniza. Es también la que tiene los títulos más fáciles de localizar.

Etapa italiana (1950-1954)
-6 largometrajes para cine (Vistos 6)

1950 Stromboli, tierra de Dios *
1952 Europa '51 *
1953 Nosotras las mujeres *
1954 Te querré siempre *
1954 Ya no creo en el amor *
1954 Juana de Arco

Entre 1949 y 1954 Ingrid reside en Italia, donde se casa con el director Roberto Rossellini y trabaja en exclusiva para él en 4 largometrajes, 1 cortometraje y una obra de teatro grabada en cine.

Etapa internacional (1956-1982)
-15 largometrajes para cine (Vistos 12)
-5 telefilms (Vistos 3)

1956 Elena y los hombres *
1956 Anastasia *
1958 Indiscreta *
1958 El albergue de la sexta felicidad *
1959 The Turn of the Screw (TV)
1961 Twenty-Four Hours in a Woman's Life (TV)
1961 No me digas adiós *
1961 Auguste
1963 Hedda Gabler (TV) *
1964 La visita del rencor *
1964 El Rolls-Royce amarillo *
1966 La voz humana (TV) *
1967 Stimulantia
1969 Flor de cactus *
1970 Secretos de una esposa *
1973 De los archivos revueltos de la señora Basil E. Frankweiler
1974 Asesinato en el Orient Express *
1976 Nina *
1978 Sonata de otoño *
1982 Una mujer llamada Golda (TV) *

Acabada su relación personal y artística con Roberto Rossellini, Ingrid Bergman fija su residencia en Londres y vuelve al cine a lo grande, trabajando principalmente en Europa, pero también ocasionalmente en Hollywood. Lejos de lo que hubiera podido predecirse, dado el ostracismo en el que parecía haber caído desde su “escapada” a Italia, y de que ya había cumplido una edad en la que muchas mujeres dejan de conseguir buenos papeles, Ingrid, siendo la enorme actriz que era, trabajó incansablemente hasta su muerte y aún nos ofreció grandes películas y personajes.

Filmografía total de Ingrid Bergman
-47 largometrajes para cine (Vistos 37) †
-5 telefilms (Vistos 3)

(†: Isabella Rossellini cita un total de 44 películas en la filmografía de su madre. Es lógico que ignore Landskamp, porque en ella Ingrid sólo trabajó como extra, y posiblemente Auguste, donde tiene un cameo no acreditado. Me pregunto cuál será el tercer descarte. ¿Quizá Juana de Arco de su propio padre por tratarse de una obra de teatro?)

(Actualizado en agosto de 2018)

jueves, 17 de julio de 2014

Una mujer llamada Golda (Tres días con Ingrid, día 2)

En 1981, con un cáncer terminal, un brazo medio inútil y sumida en grandes y continuos dolores, Ingrid Bergman se embarca en la que sería su última interpretación demostrando su gran profesionalidad y su inmenso amor por la actuación al ocultar su lamentable estado de salud a casi todos los que la rodeaban y trabajar hasta el final en el rodaje de esta mini-serie de 200 minutos de duración sobre la que fuera primera ministra israelita Golda Meir.

Una mujer llamada Golda fue rodada en la propia Israel y estrenada por primera vez el 26 de abril de 1982 en EE.UU., y ofrece una de las más atípicas caracterizaciones de la actriz sueca: acostumbrados a verla en papeles de mujeres bellas y glamurosas incluso al final de su carrera, Ingrid necesitó transformar y afear su aspecto para asemejarse a la política Meir. Aunque se le propuso que llevara una nariz postiza que le ayudara a lograrlo, ella prefirió hacerlo de una forma más sencilla: una peluca morena (canosa cuando representa a Golda más mayor), gruesas cejas y escaso maquillaje fue la decisión de Bergman sobre el aspecto que debía mostrar en la miniserie. El resto lo dejó a los gestos, la voz y el vestuario y, salvando las distancias con respecto al parecido –incluso enferma y con 66 años Ingrid Bergman era mucho más alta, esbelta y guapa que la auténtica Golda Meir–, la estrella consiguió otra gran interpretación que acabó siendo premiada con un Emmy, por desgracia, póstumo: Ingrid nos dejaría 4 meses después del estreno de la serie, el 29 de agosto del mismo año.

Ingrid caracterizada como Golda Meir, y la auténtica Golda Meir
En el reparto de esta producción le acompañan nombres de la talla de Leonard Nimoy, Ned Beatty, Jack Thompson, Robert Loggia, Nigel Hawthorne o la entonces debutante Judy Davis, quien encarna a Golda de joven. Un dato curioso que no conocía hasta hace poco es que se propuso para este papel a Nastassja Kinski por su parecido con Ingrid. Nunca lo había pensado, pero es cierto que existe este. No obstante, la veterana actriz creyó que era mejor que una colega desconocida asumiera esta labor.

Tras casi dos meses atiborrándome de películas de Ingrid Bergman, y cumpliendo con ello parcialmente mi propósito de intentar ver toda la filmografía de ella que me quedaba pendiente (cosa que aún no he logrado), he querido acabar este ciclo privado con esta teleserie por dos razones: una, la más obvia, porque fue la despedida profesional de la estrella; dos, porque es uno de los primeros recuerdos que tengo de la actriz, ya que vi Una mujer llamada Golda en TVE cuando se emitió en 1986, más o menos la época en la que también vi por primera vez Casablanca y la divina sueca me robó una parte bastante grande de ese corazoncito cinéfilo que tengo repartido entre tantos amores. También resulta curioso que este visionado coincida con nuevos conflictos en el país que presidió Golda Meir. Me preguntó que opinaría sobre ellos...