"Un hombre que limita sus intereses limita su vida" (Vincent Price)
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lunes, 4 de febrero de 2013

30 años sin Karen

La pérdida de Karen Anne Carpenter un 4 de febrero de 1983 a los 32 años debido a la anorexia nerviosa –una enfermedad por entonces poco conocida y estudiada–, fue sin duda uno de las más tristes de la música pop. Irónicamente, y como suele ocurrir casi siempre en estos casos, esa excelente manager y comercial que es La Parca terminó de encumbrar e inmortalizar a la cantante al llevársela, confirió a su trabajo musical junto a su hermano Richard mayor prestigio y reconocimiento e hizo que el conjunto de sus grabaciones fuera tomado más en serio y contemplado con más respeto por todos aquellos que, en la industria discográfica, tenían al dúo de Connecticut por unos niños bien de clase media que cantaban canciones blandengues. Hasta la irreverente Bette Midler tuvo que retractarse de las desafortunadas palabras que le había dedicado a Karen cuando aún vivía.

Conocí a los Carpenters en mis últimos años de instituto y mi primer disco suyo fue el “misterioso” The Singles 1969-1973, y digo “misterioso” porque su cubierta en edición española era sencillamente el logotipo del duo y el título del LP en una llana cubierta marrón oscura. No había fotos de los artífices de aquellas grabaciones ni apenas datos aparte de los créditos de rigor (por entonces, no sé por qué, me imaginaba que Karen era rubia). En los años siguientes conseguí reunir toda la discografía de Carpenters, incluidos algunos singles y LPs originales de la época que compré de segunda mano y, por supuesto, aprendí muchas cosas sobre ellos. Si bien es cierto que para mí su trabajo desmejora a partir de la segunda mitad de los 70, y que aún me entusiasman menos sus grabaciones durante los años 80, también he de decir que los discos que publicaron los hermanos durante sus primeros años como profesionales fueron decisivos en un período concreto de mi vida. De hecho, siguen teniendo su apartado dentro de mi corazoncito. Me embelesa la voz limpia y sensual de Karen; me resulta hipnótica y sedante y, aunque ya no la oigo tan a menudo como antes, la cantante forma parte de mi vida y supongo que lo hará siempre. En cuestión de voces femeninas, es claramente mi favorita incluso a pesar de lo poco que pega su estilo entre mis gustos y en mi discoteca. Ya sé que todos creéis que soy un duro rockero, pero tengo debilidad por la chica, qué se le va a hacer. :P

En una fecha tan señalada como este trigésimo aniversario de su marcha, no podía menos que dedicarle un palabras y recordarla como creo que se la debe recordar: cantando durante su mejor momento artístico como sólo ella sabía cantar…



Aunque Richard Carpenter colaboró en el biopic sobre Karen de 1989, posteriormente renegó de él. En todo caso, quien esté interesado lo puede ver en youtube:



jueves, 4 de febrero de 2010

In memoriam: Karen Carpenter

Qué cruel es el paso del tiempo... Hoy 4 de febrero se cumplen 27 años desde que Karen Carpenter nos dejó de manera trágica en 1983 consumida por la anorexia nerviosa.

Karen siempre ha sido una pequeña debilidad mía, y posiblemente mi cantante favorita, además de uno de mis grandes (y muchos) amores platónicos. En su voz encuentro una de las mejores medicinas anímicas y espirituales imaginables, a pesar de que el estilo musical que ella y su hermano Richard practicaban no sea aquel con el que más me identifico.

Nacida en Conneticut, EE.UU el 2 de marzo de 1950, se interesó desde pequeña por la música y, mientras que su hermano mayor comenzaba a destacar como virtuoso del piano, ella flirteó con varios instrumentos hasta decantarse por uno un tanto sorprendente para una muchachita de aquella época: la batería. De hecho Karen fue una de las primeras bateristas femeninas de la historia, mucho antes y mejor que –lo sentimos, fans de los Velvet– la limitadísima Moe Tucker.

Paralelamente a su desarrollo como percusionista, Karen va descubriendo que el instrumento ideal que buscaba había nacido con ella, y era su voz: un contralto muy especial, limpio y siempre envuelto en una cautivadora melancolía. No pasa mucho tiempo antes de que los hermanos empiecen a buscarse un hueco en el panorama musical de la Norteamérica de la segunda mitad de los 60, y lo consiguen después de varias formaciones como el dúo de música ligera Carpenters cuando firman un contrato con A&M Records y editan el LP Offering en 1969. Uno de los sencillos extraídos del album contiene una versión de Ticket to Ride de los Beatles, y logra hacerse con un discreto puesto en las listas de éxito hasta el punto de que Offering se reedita con el título de dicha canción.

Durante los primeros 70, la popularidad de la pareja crece meteóricamente hasta situarles como uno de los grupos de mayor éxito de su nación y de buena parte del mundo. Las giras, discos y éxitos -enumerarlos queda fuera de las intenciones de este artículo y pueden consultarse en otras páginas web- se multiplican, y continúan durante varios años, hasta que la presión de la fama acaba pasando factura a los hermanos: la salud de Karen se ve afectada drásticamente debido a desórdenes alimenticios, mientras que Richard debe retirarse durante una temporada para curarse de su adicción a los somníferos.

En 1981 aparece el último LP de Carpenters, titulado Made in America, un disco pseudo-discotequero en general bastante olvidable. Dos años más tarde, el debilitado corazón de Karen, seriamente afectado por el trastorno que padecía, se detiene. En sus últimos tiempos, la cantante se había quedado prácticamente en los huesos y no era sino una sombra de sí misma que difícilmente aparentaba los 32 años reales que tenía.

Aunque despreciados por algunos sectores musicales de su época por su estilo blando y su imagen de niños buenos de clase media, el virtuosismo y el genio creativo de Richard y la excepcional calidad como cantante de Karen han acabado recibiendo el merecido reconocimiento y ganándoles un puesto en la historia de la música pop americana. El mayor de los Carpenters ha seguido su carrera durante estos años, recuperando viejas grabaciones del dúo, grabando otras nuevas en solitario y dando conciertos.

* Dancing in the Street: una jovencísima y tímida Karen versionea a Martha & the Vandellas en su primera aparición en TV. La actuación no está completa, pero es la única que he podido encontrar con "buena" calidad...
* Ticket to Ride: segunda versión del tema realizada por el dúo, la circense canción de los Beatles se transforma en una soberbia pieza de inspiración clásica al servicio de la embriagadora voz de Karen. Tampoco es nada desdeñable la adaptación realizada por Richard a partir de una de las canciones más simplonas de los de Liverpool.
* Goodbye to Love: otro de mis temas favoritos de la pareja, los dos solos de guitarra distorsionada dieron mucho que hablar en su momento (1972), ya que prácticamente no tenían precedentes en este tipo de música.
* Karen se exhibe como percursionista en un programa humorístico de 1976. La anorexia ya ha empezado a hacer mella.... http://www.youtube.com/watch?v=sdHyzGXAJPg