"Un hombre que limita sus intereses limita su vida" (Vincent Price)

viernes, 31 de marzo de 2017

El cine de 2017: marzo

Mes disputado por el cine fantástico y el de origen español: Logan me sorprende y me gusta y resulta ser la mejor parte de una trilogía que hasta su final no había logrado ganarme (todo lo contrario). Ayuda sin duda esa apuesta por el drama con elementos incluso de western y de road movie en el que el componente fantástico, por supuesto, no deja de estar presente, pero parece más bien un complemento. Es de agradecer que James Mangold no nos sature con robots, superhéroes y tecnología en todo momento y apuesta por escenas más intimistas en las que desarrolla la relación entre los principales protagonistas. Por el contrario, Kong: La isla calavera de Jordan Vogt-Roberts resulta ser el primer batacazo del año para mí: aburrida, previsible, completamente confeccionada con clichés y situaciones tópicas y con un extenso reparto en el que no logra destacar nadie y hasta actores como Samuel L. Jackson se llegan a hacer insoportables, me pregunto si quizá simplemente está destinada a un público mucho más joven que yo y es, con diferencia, lo peor que he visto hasta el momento en este  2017.

Los dos largometrajes españoles que ya he adelantado son El guardián invisible (Fernando González Molina) y Zona hostil (Adolfo Martínez). La primera me atrae por su ambientación y temática, un thriller sobre un asesino en serie con reminiscencias de El silencio de los corderos o Twin Peaks, entre otros títulos. Me embelesa la fotografía en la que predomina la oscuridad y los días nublados o lluviosos, la ubicación de la historia del film en el pequeño pueblo navarro y en sus misteriosos bosques (en los que la historia incluye hasta un elemento fantástico), pero el resultado final me parece por limar: el desarrollo se antoja a veces un poco fortuito o forzado, quizá por la siempre difícil tarea de tener que condensar el contenido de una novela (que no he leído) en un largometraje. Más redonda en ese sentido me parece la película de Adolfo Martínez citada en segundo lugar, si bien su propuesta me llama algo menos: la historia de un grupo de soldados españoles que queda asediado en el reciente conflicto de Afganistán. Por momentos tiene hasta cierto aire de western y de la cinta destaco la presencia de Ariadna Gil, a la que llevaba bastante tiempo sin ver.

domingo, 19 de marzo de 2017

Y hoy... Berni Wrightson

Pues como parece que las desgracias nunca vienen solas (y esperemos que esta vez sí haya dos sin tres), si ayer nos acostábamos con el disgusto de la muerte del legendario Chuck Berry, hoy nos levantamos con la noticia del fallecimiento de otro grande, esta vez del cómic: el dibujante estadounidense Berni Wrightson nos ha dejado a los 68 años (había nacido un 27 de octubre de 1948 y llevaba enfermo y retirado desde 2015). Aunque no soy muy comiquero, sí lo fui en mi juventud y el estilo de este hombre me gustaba mucho, y recuerdo sobre todo sus historias de terror para Creepy y otras publicaciones, entre ellas sus adaptaciones de Poe, Lovecraft o Mary Shelley, aunque también disfruté su aportación al personaje La Cosa del Pantano y muchos otros de sus trabajos. En fin… un pésimo fin de semana para la cultura universal.

sábado, 18 de marzo de 2017

Bye, bye, rock & roll: fallece Chuck Berry

Noticia tristísima la que llega hoy a los noticiarios de todo el mundo: la muerte del legendario Chuck Berry a los 90 años de edad. Poco o nada nuevo se puede contar de este hombre a los amantes del rock, ya que sin duda fue uno de los grandes pioneros del estilo y de sus más importantes capítulos. Pocas canciones se me ocurren que representen el rock and roll como su celebérrima Johnny B. Goode. Charles Edward Anderson Berry nació en Saint Louis, Missouri, EE.UU. un 18 de octubre de 1926 y aportó a la guitarra eléctrica un estilo original plagado de riffs, solos y recursos innovadores (como los punteos con doble nota) que influyó a todas las generaciones de rockeros coetáneas y posteriores. Precisa-mente este año iba a publicar su primer disco en casi cuatro décadas. Obviamente, se venderá bien.

Tuve ocasión de verlo dos veces, en Valencia en 1992 y en Castellón en 2008, y aunque ninguno de esos conciertos me parecieron sincera-mente destacables (en el primero se le veía poco motivado, y en el último no estaba en muy buena forma e incluso tocaba en tonos equivocados) poder haber estado a tan sólo unos pocos metros de este gigante de la música del siglo XX fue todo un honor y un acontecimiento inolvidable.

Los grandes pioneros del rock se nos van, pero es ley de vida y no cabe más que aceptarlo sin demasiada amargura, habida cuenta del larguísimo tiempo pasado desde que estos artistas irrumpieron en escena y cambiaron la música para siempre. Al menos, Berry ha podido alcanzar una longeva edad, al contrario que muchos de sus desafortunados colegas… DEP

martes, 7 de marzo de 2017

Anónimos populares: Bill Nighy

Bill Nighy es el perfecto ejemplo de lo que yo llamo “actores discretos”: profesionales como la copa de un pino con una larguísima filmografía y muchos años de tablas que, paradójicamente, no parecen obtener el reconocimiento del gran público. La primera película en la que reparé en él fue la divertidísima Siempre locos, aunque después me cercioré de que ya habíamos coincidido en El ojo de la aguja, La maldición de la pantera rosa o Cuento de hadas, entre otras. Y es que este espigado inglés nacido en Surrey un 12 de diciembre de 1949 se estrenó como actor televisivo nada menos que hace cuarenta y un años, para dar poco después el salto a la gran pantalla. Desde entonces no ha dejado de trabajar, y le hemos podido ver en un sinfín de registros que van desde la comedia (Hotel Paraíso, Lucky Break, Love Actually, Arma fatal, Radio encubierta, Wild Target, El exótico Hotel Marigold y su secuela) al drama (El Castillo soñado, El jardinero fiel, Valkiria), pasando por el thriller (la estupenda trilogía televisiva del agente Johnny Worricker, por ejemplo), el doblaje de dibujos animados y videojuegos (Rango, Ratónpolis, Astro Boy) o el fantástico, género en el que ha efectuado quizá sus más populares apariciones, aunque no necesariamente sus más meritorios trabajos (Guía del autoestopista galáctico, el remake de Desafío total, Ira de titanes o las sagas Underworld y Piratas del Caribe, donde encarnaba al mismísimo Davy Jones, aunque por razones obvias era difícil reconocerle). Como decía, un actor admirable, incansable y trabajador ante el que uno se siente obligado a quitarse el sombrero. Siempre permanezco atento a sus trabajos, aunque admito que me faltan muchos por ver.

martes, 28 de febrero de 2017

El cine de 2017: febrero

Como enero, febrero resulta ser un mes multigénero, con un thriller, un melodrama, un musical y una comedia. El primero es Vivir de noche de Ben Affleck, del que me llama su ambientación en los EE.UU. de la época de la Ley Seca y que logra entretenerme, al contrario de lo que parece haber hecho con el público en general que ha ido a ver el largometraje. El hecho de que repita La ciudad de las estrellas de Damien Chazelle (que ya había visto el mes anterior) creo que ya lo dice todo: he acabado sucumbiendo a la belleza del film y a su preciosa banda sonora, y claramente es para mí una de las mejores películas del año; de hecho, la mejor al menos hasta que el Episodio VIII de Star Wars entre en escena. De Jackie no saco ninguna conclusión que no hubiera previsto ya y, aparte de la presencia de mi actriz favorita, Natalie Portman, el film de Pablo Larraín me deja más bien frío e indiferente por tratar un tema y un personaje con los que no simpatizo. Me encanta reencontrarme con los protagonistas y director de Trainsportting 2 más de dos décadas después del film original, y también tener la oportunidad de ver una comedia diferente (un género que no cultivo demasiado debido a la pésima calidad que la mayoría de películas de este género exhiben, al menos por la parte americana) y, además, una obra europea, pues no cuento ninguna sorpresa si digo que es el omnipresente Hollywood el que domina las carteleras de la mayoría de las salas cinematográficas, incluida la de mi ciudad. Por todo esto, lo último de Danny Boyle es para mí como un pequeño oasis en la temporada 2017.

lunes, 27 de febrero de 2017

Adiós a Bill Paxton

Baja inesperada la del actor estadounidense Bill Paxton, que nos dijo adiós el pasado sábado a los 61 años debido a complicaciones tras una cirugía cardíaca. Sin ser necesariamente uno de mis actores favoritos, sí que le tenía cierto cariño por su presencia habitual en el cine fantástico y de acción de los años 80: Calles de fuego, Aliens, Terminator o Los viajeros de la noche son algunos de sus trabajos que me vienen más rápidamente a la memoria, todos ellos películas que me marcaron en mayor o menor medida. Por supuesto, la carrera de este prolífico secundario (que comenzó en el cine en 1975) se extendía mucho más allá, hasta cerca de un centenar de intervenciones.

sábado, 25 de febrero de 2017

Jackie

Desde que se anunció esta película de Pablo Larraín centrada en las vivencias de Jacqueline Kennedy en los días inmediatamente posteriores al asesinato de su marido, el presidente estadounidense John F. Kennedy, y que Natalie Portman, la niña de mis ojos del cine actual, iba a interpretar a la mencionada Primera Dama, ya tenía clara cuál iba a ser mi opinión. El visionado de la cinta no ha conseguido cambiarla. No voy a negar que no simpatizo con reyes, reinas, presidentes, presidentas, ni dictadores o tiranos de diferente calaña y entidad, por lo que, a priori, es difícil que un film sobre ellos me vaya a llamar la atención o vaya a lograr mi admiración o mi respeto por estos personajes que considero aprovechados y abusadores casi sin distinción. Los Kennedy tampoco tienen mis simpatías, ni a pesar de la tragedia que les ocurrió. Es pues únicamente por la presencia de su intérprete principal que accedo a ver Jackie, y de ella salgo más o menos como había entrado: encandilado de su actriz y de su buen hacer, y sin ver ni saber cómo podría interesarme por el personaje que interpreta, una persona que vivió siempre en la abundancia y rodeada de un poder que me parece reprochable. La cinta me deja bastante indiferente, aun reconociendo sus méritos artísticos y técnicos y el tremendo talento de sus artífices y participantes (especial mención para el recién fallecido John Hurt), incluso me parece un poco morbosa al tomar como punto de partida el famoso magnicidio de Dallas. Entiendo que puede ser muy del gusto del público estadounidense, que parece en su mayoría bastante encandilado con este tipo de personajes presidenciales a los que casi invariablemente rinde culto. Por unas cosas y por otras, no es de extrañar que el largometraje haya acaparado bastantes distinciones durante lo que va de año: nominaciones a los Globos de Oro, a los BAFTA y, por supuesto, a los Oscars, a los que mi actriz favorita está nominada por tercera vez.

Como siempre, lamentar que, con todas las películas que Natalie tiene recién estrenadas en otros países o a punto de estrenarse y ya con fecha (al menos media docena), a esta España culturalmente desarrapada no se vean trazas de que llegue ninguna de ellas. Me cuesta entenderlo y ya no sé si vale la pena seguir devanándose los sesos en busca de una explicación al respecto de la política cinematográfica nacional.