"Un hombre que limita sus intereses limita su vida" (Vincent Price)

viernes, 12 de diciembre de 2014

My Summer of Love

Después del pequeño fiasco que me pareció El filo del mañana ando un poco decepcionado con Emily Blunt. Más aún después de ver hace unos días una película que rodó hace diez años en su Inglaterra natal a las órdenes del polaco Pawel Pawlikowski, My Summer of Love, que para mí está a años luz de ventaja con respecto al primer título citado. Y este disgustillo viene porque la considero una actriz hasta ahora diversa, creativa y arriesgada capaz de embarcarse en proyectos más comprometidos e interesantes que el film de ciencia ficción que nos ofreció este año acompañada de un actor del que previamente había renegado (lo que puede el dinero…) Películas suyas con menos presupuesto y muchos más sencillas como Sunshine Cleaning, Wild Target o La pesca del salmón en Yemén demuestran la versatilidad de Emily y su capacidad para abordar personajes y registros variados que le permiten lucirse más como profesional de la interpretación y asumo que realizarse además como artista y persona.

En el segundo largometraje de su carrera –el que reseño aquí– la señorita Blunt encarna a Tamsin, una chica de clase alta que entabla una amistad bastante íntima con Mona (Natalie Press), otra joven de la localidad durante ese verano al que alude el título. Mientras la primera se toma dicha relación como un pasatiempo, la segunda lo asume de una forma mucho más seria. Phil (Paddy Considine) completa el triángulo interpretativo como el hermano de Mona, un expresidiario antaño violento que se ha convertido al cristianismo y convoca reuniones religiosas en su casa.

My Summer of Love es una película de propuesta sencilla, con bonitas y soleadas escenas al aire libre y una destacable selección de canciones adornándola en la que ya se ve que la entonces principiante Emily Blunt tenía por delante una carrera muy prometedora (hay incluso un par de escenas en las que ella misma toca el chelo, y otra en la que también demuestra sus cualidades como amazona). Esperemos que no acabe totalmente corrompida por ese star system hollywoodiense que tan bien la ha recibido y que no termine con una filmografía tan mediocre y olvidable como la de tantos otros actores extranjeros que han acabado perdiéndose artísticamente hablando en el cine de EE.UU. Sirva como ejemplo una compatriota suya de la que una vez también fui admirador, Kate Beckinsale.

martes, 9 de diciembre de 2014

Kirk lives!

Kirk Douglas y Audrey Hepburn en la presentación de Espartaco
No hace muchos días que la revista People publicó por error en internet la noticia de su muerte, pero no: por fortuna, una de las más grandes leyendas del Hollywood clásico sigue todavía con nosotros: Kirk Douglas alcanza hoy nada menos que los 98 añazos. Todo un tesoro viviente para los cinéfilos, uno de esos mitos larger than life, como dicen los angloparlantes: si insistimos en el símil de la Meca del Cine como un Olimpo fílmico, no hay ninguna duda sobre quién es su Zeus. Para mí, y como es tradición todos los años, es un grandísimo placer felicitar al actor una vez más. ¡Un cariñoso estirón de orejas, señor Douglas!

sábado, 6 de diciembre de 2014

Comprando libros... con mayor o menor fortuna

Compro libros bastante a menudo, quizá a un ritmo más rápido del que los puedo leer. Soy de esos antiguos a los que todavía les gusta el papel y el cartón: disfruto también de los sentidos del tacto y del olfato, además del de la vista, con ellos. Los adquiero tanto en librerías –principalmente en la de mi barrio– como por internet, sobre todo cuando encuentro ofertas interesantes. Y precisamente sobre dos adquisiciones muy diferentes realizadas en la web quiero hablar en este post: la cal y la arena de comprar por el ciberespacio, la eficiencia y la atención frente a la dejadez y la irrespetuosidad con las que te puedes encontrar en algunos comercios electrónicos. 

La arena… 
A principios de octubre encontré un título que buscaba en la tienda virtual de Casa del Libro. Me di de alta, hice el pedido y lo pagué de inmediato. Según la web, la entrega se efectuaría en 3 a 5 días, lo cual no fue cierto, pero no es lo más importante de esta anécdota. El paquete me llegó como tres semanas después de haberlo solicitado. Tras este retraso, para mi sorpresa, el libro recibido no era el que yo suponía que había comprado con la web. Esto tampoco es lo más criticable de mi historia. Un descuido por parte del vendedor podría haber sido perdonable si no fuera por lo que viene a continuación: desde el día 1 de noviembre, fecha en que recibí el libro equivocado, he estado contactando con Casa del Libro para que subsanen el error, me envíen el libro correcto o me devuelvan el dinero (siempre, naturalmente, remitiéndoles yo el libro recibido por error). Treinta y cinco días después, numerosos e-mails e incluso una llamada telefónica (según la cual ni siquiera tenían constancia del pedido ni mis datos como cliente) no han servido más que para que, una vez por semana, me llegue un correo automatizado con la misma frase robótica: Por favor, indíquenos el ISBN del libro que recibió por error.” Como un tonto, todas las veces les he respondido aun sabiendo la inutilidad de la acción, informándoles más ampliamente de lo sucedido, pues al final he descubierto por mí mismo que el ISBN que Casa del Libro exhibe en la página del libro que yo creí pedir es incorrecto y corresponde, efectivamente, al libro que ellos me han enviado, no así al anunciado en la web, cuyo título y portada son diferentes y no dejan lugar a dudas (y asumo yo que un comprador no se guía por los ISBNs de los libros que pide ni está en la obligación de conocerlos). 

No sé cómo calificar al servicio de atención al cliente de Casa del Libro después de esta odisea que aún no ha finalizado (ya he estado en la Oficina del Consumidor de mi localidad para formalizar la reclamación oportuna). Vergonzoso, lamentable, poco o nada profesional. Me parece increíble. Y además, de no estar insistiendo yo en que reparen su error, no me cabe duda de que no moverían ni un dedo (creo que igualmente no lo están haciendo). Resulta escandaloso en una web y en una empresa popular, conocida y extendida por toda la península, y he comprobado que errores similares al mío ha habido más de uno y más de dos, a juzgar por lo que he leído en diversos foros en internet (aunque, en justicia, he de decir que también conozco a personas que han quedado satisfechos con sus compras a esta empresa, no sé si las más o las menos). Por mi parte, está claro que está es la primera y última compra que les hago a su web y, además, no compraré ni siquiera en la librería que tienen en la capital de mi provincia, de la que hasta ahora era cliente ocasional, ni en ninguna otra. No perdono agravios como este, lo tengo muy claro

Algunos de los libros que he comprado este otoño: sobre todo cine e
historia militar, aunque suelo ser más variado

 …y la cal 
Afortunadamente, no todos son unos sinvergüenzas en la red, y por las mismas fechas en que comenzaba mi ordalía comercial con Casa del Libro efectuaba también mi primera compra en una tienda online que me ha tratado de modo completamente distinto, y que por ello no dejo de recomendar, dadas además las suculentas ofertas que tiene: se trata de Bibliostock, que conocí a través de un anuncio que vi en internet. Les pedí dos libros que tenían rebajadísimos, pero al cabo de unos días nos dijeron que no habían podido conseguir uno de ellos y me ofrecieron toda una serie de opciones como compensación: devolverme parte del dinero, anular el pedido completo o darme un vale por una cantidad ligeramente mayor a la del libro que no me habían podido suministrar. Acabé pidiendo otro título y les dije que era innecesario que me devolvieran la pequeña diferencia de euro y medio que quedaba a mi favor. Aun así, lo hicieron. 

Durante todo el proceso de tramitación del envío, Bibliostock me tuvo informado de éste, y me escribió para confirmarme la entrega al mensajero y la recepción en mi casa del paquete al día siguiente. Para mi sorpresa, los dos libros llegaron con un regalo: una simpática muñeca rusa de fabricación artesanal en cuyo interior aparecía un vale de 10% de descuento para mi próxima compra. Y todo esto por unos 13 euros, menos de la mitad de lo que pague por el libro comprado a Casa del Libro. Alegra y anima ver que hay personas eficientes y serias tras algunas tiendas de internet, y Bibliostock es por supuesto un comercio que tendré en cuenta en mis próximas compras. www.bibliostock.com

lunes, 13 de octubre de 2014

Space Station 76

A falta de adjetivos menos recurridos y más ingeniosos, curiosa y simpática demostración de que el género de la ciencia ficción se puede utilizar para rodar películas más originales y diferentes que aquellas a las que estamos más habituados –principalmente distopías y space operas–. En Space Station 76, el director estadounidense Jack Plotnick nos propone en clave de comedia dramática conocer parte de las vidas de los habitantes del ingenio espacial que da título a su primer largometraje. Desde el amargado capitán del lugar, homosexual con tendencias suicidas desde que le dejó su amante, hasta la nueva tripulante recién llegada para cubrir la labor de este último, pasando por una niña solitaria, los mal avenidos padres de esta o un divertidísimo psicólogo-robot. Lo más llamativo del film es, sin duda, su estética imitando las películas del género de los años 70. A este respecto, una de las notas más entrañables de la cinta es la aparición del mismísimo Keir Dullea, el inolvidable intérprete de 2001, una odisea del espacio. Aparte de este legendario actor, la mayoría del reparto me es prácticamente desconocido a excepción de sus dos protagonistas principales, un Luke Wilson mucho más curioso e interesante que en otros de sus trabajos que he visto y la siempre encantadora Liv Tyler.

sábado, 4 de octubre de 2014

Twin Peaks y sus chicas

Sherilyn Fenn en Twin Peaks
Un amigo mío mucho más joven que yo me comentó el otro día que estaba viendo Twin Peaks y enseguida me vinieron a la memoria un montón de recuerdos de cuando se estrenó esa serie en 1990. En España la emitió Tele 5 y fue todo un récord de audiencia. Recuerdo que iba a la universidad por entonces y que la hacían los jueves y viernes por la noche. Esperaba esos días con avidez y me enganché a la serie –un total de 30 capítulos en dos temporadas– creo que hasta el final.

Nunca he sentido el aguijonazo de volver a ver Twin Peaks. Es posible que ni me gustara hoy día –no soy precisamente fan de David Lynch–, así que, como con tantas otras cosas, prefiero quedarme con el recuerdo de aquella época lejana y feliz y, sobre todo –¡cómo no!– con el del irresistible elenco femenino que pululaba por el espacio televisivo: Madchen Amick –con la que me he vuelto a reencontrar recientemente en Longmire–, Lara Flynn Boyle, la mas madurita Peggy Lipton y, sobre todo, la deliciosa Sherilyn Fenn, que interpretaba a la tentadora y picarona Audrey Horne, un personaje en el que se entremezclaban claramente varios de los mitos femeninos cinematográficos del Hollywood de los 50 como Marilyn Monroe, Elizabeth Taylor o, por supuesto, Audrey Hepburn (curiosamente, la propia Laura Palmer/Sheryl Lee, no me llamaba tanto). Resulta algo chocante constatar que han pasado ya 23 años desde el final de la serie y que todas aquellas jóvenes (¡y yo mismo!) ya estamos en la cuarentena o incluso a punto de alcanzar –caso de la propia Sherilyn– el medio siglo. ¡Ah, traidora y vil nostalgia! ¡Quien pudiera volver a esos años dorados!

viernes, 3 de octubre de 2014

Maléfica

Película cuyo visionado en pantalla grande estuve sopesando durante las muchas semanas que se mantuvo en cartel. Al final me venció la incertidumbre, ya que apenas conocía datos aparte de haber visto el póster y de tener una ligerísima idea de su argumento. Una vez más, toca esperar a su aparición en DVD para acabar con la intriga de si hubiera valido la pena o no verla en cine. Y la respuesta es que… no hubiera estado mal. Me encuentro con un producto muy divertido, si bien no especialmente original: en Maléfica, el director Robert Stromberg nos propone conocer el clásico cuento de la bella durmiente desde una perspectiva diferente: desde la de la infame bruja malvada que maldice a la inocente joven. Durante el transcurso de la cinta aprenderemos, ni qué decir tiene, que ni esta señora es tan malévola, ni el bien y el mal son conceptos tan fáciles de acotar. Me ha sorprendido especialmente su protagonista Angelina Jolie en el rol que da título al film. Angelina me parece una mujer bellísima y una actriz capaz cuando se lo propone, pero absolutamente acomodada en el star system de Hollywood dentro de películas-cliché y papeles aburridos y mediocres, sobre todo cuando le da por hacer de heroína prepotente en películas como Wanted, Salt o la saga Tomb Raider. Aquí cambia drásticamente y para bien de tono y está irresistible en muchas de las escenas con sus diálogos socarrones y sarcásticos, especialmente en algunos de los que mantiene con su ayudante, el cuervo-hombre interpretado por Sam Riley.

La partícula de Dios

Más de tres años después de su aparición a nivel mundial llegaba efímeramente a los cines españoles, en estreno limitado, La partícula de Dios de Tony Krantz el pasado mes de abril, y yo la repesco ahora que aparece en formato doméstico. Se trata de un thriller entretenido con más que obvia influencia de los clichés del cine negro clásico en el que un (duro, por supuesto) detective privado debe buscar, por encargo de un boxeador ex-convicto, a una stripper con la que éste ha mantenido correspondencia sentimental en prisión. En la investigación acaban entremezclándose policías corruptos, diamantes robados, y hasta un científico de mente privilegiada y un excéntrico millonario que aportan al argumento del film –con el apoyo de una fotografía de aire casi onírico o fantástico– un elemento pseudo-místico. Un atractivo reparto de secundarios entre los que figuran Sam Elliot, Thomas Kretschmann, Delroy Lindo, Bill Duke o William Fitchner, así como el irresistible reclamo de Sienna Guillory consiguen compensarme el protagonismo de un actor que me parece tan  poco carismático e interesante como Antonio Banderas. Además, he visto la versión doblada y el malagueño gana bastante con una voz con mucha mejor dicción que la suya.