"Un hombre que limita sus intereses limita su vida" (Vincent Price)

viernes, 12 de febrero de 2016

Completando filmografías: Grace Kelly

Con la adquisición de Los puentes de Toko-Ri y La angustia de vivir en una económica edición en DVD, completo por fin la tarea de ver toda la filmografía de la inolvidable Grace Kelly. No era una empresa difícil, ya que sólo participó en 11 largometrajes entre 1951 y 1956, pero lo cierto es que no fue hasta hace dos años, cuando leí la biografía de Donald Spoto (reseñada aquí) cuando me percaté de la brevedad de esa carrera en la gran pantalla. Es curioso, porque desde bien jovencito he conocido a Grace Kelly y he visto sus principales títulos (para mí: Solo ante el peligro, Mogambo y sus tres colaboraciones con Hitchcock, una de las cuales, La ventana indiscreta, hasta tuve el placer de ver en pantalla grande a mediados de los 80), pero no ha sido hasta este último año y medio cuando me he decidido a abordar el resto de sus trabajos: las seis cintas suyas que me quedaban por ver.

Creo que la filmografía de Grace Kelly es absolutamente fascinante porque prácticamente no tiene desperdicio. Quizá con la excepción de Catorce horas (en la que tiene un breve papel), Los puentes de Toko-Ri (básicamente un documental militar en el que tampoco aparece demasiado) y Fuego verde (unánimemente considerada su peor película, aunque a mí me pareció entretenida), todas sus demás intervenciones para la gran pantalla son obras magistrales en mayor o menor medida y clásicos del cine. En el breve período de un lustro (tan sólo en 1954 participó en cinco títulos), Grace se forjó una leyenda inolvidable entre las grandes estrellas del celuloide. Siempre, siempre, siempre me lamentaré de que abandonará el 7º Arte para entrar a formar parte de una casta, la aristocracia, que no cuenta precisamente con mi simpatía….

Filmografía para cine de Grace Kelly
-11  largometrajes (vistos 11)

1951 Catorce horas
1952 Solo ante el peligro
1953 Mogambo
1954 Crimen perfecto
1954 La ventana indiscreta
1954 Los puentes de Toko-Ri
1954 La angustia de vivir
1954 Fuego verde
1955 Atrapa a un ladrón
1956 El cisne
1956 Alta sociedad

Filmografía para TV de Grace Kelly
-38 episodios en series de TV y 1 telefilm (vistos 0)

Grace Kelly comenzó su carrera en televisión, participando en un total de 39 títulos para la pequeña pantalla entre 1950 y 1954. No he visto nada del trabajo televisivo de la actriz y tampoco estoy especialmente interesado por hacerlo. Mi devoción por Grace no llega a tal extremo de completismo, aunque tampoco descarto ver algunas de estas obras si tengo ocasión.



jueves, 11 de febrero de 2016

La angustia de vivir

La angustia de vivir (The Country Girl, George Seaton, 1954) era el único largometraje de Grace Kelly que aún no había visto. Cuenta la historia de un actor y cantante en horas bajas (Bing Crosby), alcoholizado tras un trágico suceso, y de su sufrida esposa (Grace Kelly), así como del intento de recuperar su carrera por parte de un director teatral (William Holden). Resulta curioso lo relativamente desconocido que es este film dentro de la filmografía de la actriz americana pese a que su papel en él le valió su único Oscar. Y es que, con premios o sin ellos,  es verdad que tanto ella como Crosby están absolutamente soberbios como los componentes del atormentado y difícil matrimonio que conforman en la cinta.

Está basada en la obra teatral de Clifford Odets y su adaptación al cine le supuso también a su director George Seaton el Oscar al mejor guion en el año de su estreno.

La próxima e inmediata entrada también estará dedicada a la actriz, precisamente con motivo de haber completado el visionado de su filmografía.

Pesadillas

Me reencuentro con Pesadillas por motivos similares a los que me llevaron a volver a ver hace unos meses Holocausto Radiactivo, Killdozer y Llegan sin avisar, conformando las cuatro cintas, aunque de manera no premeditada, una especie de ciclo “fantástico-nostálgico” con posible continuación. Se trata de largometrajes, dentro del citado género, de los que guardo algún recuerdo especial y básicamente sentimental que me ha llevado a rescatarlos del pasado.

Durante muchos años recordaba vagamente una película compuesta por varias historias de terror, una de las cuales trataba sobre un joven que se veía perseguido por el personaje de un videojuego. Recordaba que ese fragmento se titulaba El obispo… “de algo”, pero nada más. Al final, con una sencilla búsqueda en Google, di con este largometraje cuyo título había olvidado. Lo vi en uno de aquellos entrañables programas dobles en el antiguo Cine Avenida de mi pueblo –por supuesto, ya extinto–. La revisito más de tres décadas después, como ya he dicho motivado por la nostalgia de ese capítulo que me trae muy bonitos recuerdos de aquella época, especialmente porque fui un adicto a los recreativos y a las máquinas de marcianitos en aquella la década de mi adolescencia, un ambiente que refleja perfectamente esta segunda historia de las cuatro que componen Pesadillas. Las otras tres me resultan bastante menos interesantes y no reviven en mí ninguna sensación especial.

Dirigida por el televisivo Joseph Sargent en 1983, entre sus protagonistas más conocidos encontramos a Veronica Cartwright, Lance Henrikssen, a un jovencísimo Emilio Estevez (precisamente el actor principal del famoso segundo capítulo) y a Albert Hague, en aquella época muy popular gracias a la serie Fama

viernes, 29 de enero de 2016

Estreno estadounidense de Jane Got A Gun

Hoy se estrena en EE.UU. Jane Got A Gun de Gavin O´Connor y tan sólo dos días antes lo hizo en Francia. Los actores principales, Natalie Portman y Joel Edgerton, asistieron a las premieres en ambos países. Parece que por fin queda roto el maleficio de esta película de difícil gestación que se rodó hace ya casi tres años y ha estado desde entonces en un insidioso limbo tras pasar por más avatares de los que es posible rastrear y que incluyen el abandono de su primera directora antes de comenzar el rodaje, varios cambios en el reparto, el cierre de su distribuidora e innumerables posposiciones de su fecha de estreno, la última de las cuales iba a ser en París poco después de los trágicos atentados del pasado noviembre.

Esperemos que este estreno en países culturalmente punteros y la promoción que al fin está recibiendo el largometraje anime a los hipotéticos responsables de su posible distribución en España a ofrecernos la oportuna edición nacional, a pesar de que, por el momento, no parece haber noticia de tal cosa. La cinta se estrenó en Alemania a finales de diciembre y países como Rusia, Grecia, Reino Unido y hasta Filipinas tienen ya fecha de estreno durante los próximos meses, aunque en esta nuestra vieja y culturalmente tercermundista piel de toro no hay indicios de que este western vaya a aparecer por las salas cinematográficas.

Como ya he reiterado hasta la saciedad, Jane Got A Gun es una de las películas que más he ansiado poder ver en los últimos tiempos, en parte por lo mucho que me gusta su género, más aún porque me supone la ocasión de reencontrarme en la pantalla grande con mi actriz favorita del cine actual, a la que llevo más de dos años sin ver en nuevos trabajos. Vamos a ser un poco ingenuos y pensar que el film llegará a nuestros cines antes de que las odiosas descargas internáuticas imposibiliten su comercialización en dichos locales….

La odisea de Jane Got A Gun
-Mayo de 2012: Se anuncia el rodaje del film bajo la batuta de la directora Lynne Ramsay y protagonizado por Natalie Portman, Michael Fassbender y Joel Edgerton.
-11 de marzo de 2013: Michael Fassbender choca con Lynne Ramsay (o le coinciden rodajes, según otras versiones) y abandona el Proyecto. Joel Edgerton, que en principio iba a ser el villano, asume su papel y Jude Law hereda el del villano que en principio iba a interpretar Edgerton.
-19 de marzo de 2013: Por diferencias con el productor, Lynne Ramsay abandona el proyecto y no aparece el primer día de rodaje. El director de fotografía Darius Khondji deja la película en solidaridad con Ramsay. Jude Law abandona también el film al dejarlo la directora. Es sustituido por Bradley Cooper.
-1 de mayo de 2013: Debido a los retrasos, Cooper debe dejar la película por conflictos con otro rodaje.
-6 de mayo: Ewan MacGregor es contratado para ocupar el puesto de Cooper.
-29 de agosto de 2014: El estreno previsto para esta fecha se pospone al próximo 20 de febrero.
-20  de febrero de 2015: Se vuelve a posponer el estreno hasta septiembre.
-Julio de 2015: Relavity Media quiebra y pierde los derechos de distribución de la película.
-4 de septiembre de 2015: Tercera posposición del estreno al 25 de noviembre.
-16 de noviembre de 2015: Debido a los atentados de París, la premier del film y su estreno general nueve días más tarde se retrasan hasta enero
-31 de diciembre: Alemania es el primer país que estrena Jane Got A Gun
-24 de enero 2016: premiere del film en Francia, con estreno general tres días más tarde.
-27 de enero 2016: premiere del film en EE.UU., con estreno general dos días más tarde.

(Post scríptum: hoy 2 de febrero ha sido anunciado el estreno español del film: 15 de julio de 2016. Crucemos los dedos...)
(Post scríptum 2: continuando con la tradición del film de variar sus fechas de estreno, a 1 de marzo se anuncia ahora el español para el 6 de mayo de 2016)

martes, 26 de enero de 2016

Adiós a Videoclub Casablanca

Un pequeño local que, sin embargo, escondía
 la mayor oferta de películas en vídeo de la ciudad
En estos días toca decir adiós a un local emblemático de Puerto de Sagunto, prácticamente una institución: el Videoclub Casablanca anunció recientemente su cierre definitivo a finales de este mismo mes de enero de 2016. Su propietario, Ximo Ginés, se jubila tras 27 años al frente del negocio. “El Casablanca” era algo más que un simple videoclub; al menos era diferente a todos los demás videoclubes del pueblo, primero porque estaba regentado por una persona a la que le gustaba el cine y que entendía de él. Puede parecer irónico, pero yo mismo comprobé de primera mano y en numerosas ocasiones que muchos propietarios o empleados de videoclubes no sabían absolutamente nada de lo que vendían (o alquilaban). En una ocasión, incluso se me llegó a ofrecer como alternativa a una película que yo buscaba otra cuyo título rimaba con ella….

El panel de novedades siempre era el más visitado
Años 80: llega el vídeo doméstico
En la década de los 80 fue irrumpiendo paulatinamente en los hogares españoles el vídeo doméstico (véase mi entrada recordando aquellos tiempos) y con las cintas magnéticas en los formatos VHS, Beta y 2000 llegó también un nuevo tipo de establecimiento público: el videoclub, un lugar en el que los afortunados propietarios de un moderno magnetoscopio podían ir a comprar y alquilar películas para su flamante aparato. Los primeros de estos comercios coincidieron casi siempre con tiendas de electrodomésticos, la mayoría de las cuales hicieron un hueco en su superficie para ofrecer videocasetes a sus clientes, pero hubo también empresarios que directamente inauguraron sus propios negocios de alquiler de películas domésticas. Este fue el caso de nuestro homenajeado quien, cansado de trabajar por cuenta ajena, decidió emprender la aventura de la autonomía y montar uno de estos establecimientos en el año 1989: su emplazamiento sería una calle clásica de la localidad, la Segorbe, concretamente en su número 54. El local era en realidad una vieja planta baja remodelada pero, cuidado: sus modestas dimensiones podían llevar a engaño, porque acabaría teniendo la oferta más amplia y rica de películas para visionado doméstico de la localidad, como veremos. Ximo lo bautizó con el título de la legendaria película de Michael Curtiz que también dio nombre a muchos cines españoles de otras épocas (sin ir más lejos, el que había en Sagunto hasta los primeros 80).

Las películas "de punto rojo": de regalo con cualquier novedad
Una amplia oferta
El Videoclub Casablanca se concibió como un comercio familiar y amistoso en el que su gerente conocía bien a sus clientes, sabía de sus gustos y siempre estaba dispuesto a recomendar una u otra película en base a ello. Yo personalmente no tuve vídeo hasta el mismo año de su inauguración, y los videoclubes a los que primero acudí fueron aquellos inmediatamente más cercanos a mi casa: Centauro, Omar y el que estaba en la calle Naranjo, cuyo nombre siento haber olvidado. No sé si conocí el Casablanca porque pasé por su ubicación y me fijé en él, o porque alguien me habló del local, pero comencé a ir en los primeros 90 y siguió siendo mi videoclub preferido durante más dos décadas, aunque lo alterné ocasionalmente con otros si no encontraba una película que buscaba o si decidía ver alguna por la noche, horario en el cual sólo algunos de estos comercios abrían en el pueblo. A menudo durante muchos años bajé hasta el Casablanca por el simple placer de dar un paseo hasta allí y charrar un rato con Ximo, al margen de la calidad o el interés que pudiera tener la película que luego me llevara. Además, sus precios nunca tuvieron igual en la localidad –al menos, que yo sepa–: el videoclub te ofrecía dos tipos de película: los estrenos, o las de “punto rojo”, que ya llevaban un tiempo en alquiler. Las primeras valían 200 pesetas, las segundas, 100, pero… esto era lo mejor: con cualquiera de ellas te podías llevar otra película de punto rojo, lo que quiere decir que podías optar a dos títulos por tan sólo veinte de los antiguos duros. Estos precios subieron luego con la llegada de la moneda única a 1 y 2 euros, e igualmente el Casablanca actualizó sus cintas magnéticas a discos DVD y –más recientemente– Blu-Ray. Incluso llegó a tener videojuegos durante algún tiempo.

La pequeña habitación del fondo albergaba las películas clásicas y...
también algunas más picaronas...
Como ya avanzaba antes, las humildes dimensiones del Videoclub Casablanca podían fácilmente llevar a engaño, pues si bien en cantidad el negocio quizá no podía competir con otros locales del mismo ramo mucho más grandes (como las enormes franquicias Weekend que abrieron algunos años después), la oferta y la calidad que el Casablanca proporcionaba no tenía probablemente igual en el pueblo: cualquier persona que buscara un tipo de película algo menos conocida o comercial, o que deseara revisitar algún clásico de antaño, sabía que aquel era prácticamente el único sitio en el que iba a poder alquilarlo en muchos kilómetros a la redonda. Ximo no tenía a lo mejor 8 o 10 copias de las novedades más recientes, pero en diversidad no había quien compitiera con su comercio.

Peces grandes… y pirañas
En lo relativo al cine, las películas y el arte dramático en general, siempre me es inevitable recordar aquella metáfora del pez que es devorado por otro pez más grande: el 7º Arte, en sus primeros momentos de vida, destronó a la milenaria representación teatral como entretenimiento favorito del espectador. Décadas después, la pequeña pantalla hizo peligrar a la grande a medida que se implantaba en más y más hogares. Después llego el vídeo, cuyo auge coincidió de manera nada casual con la muerte de muchos locales de cine veteranos. Y en este nuestro siglo XXI ha llegado algo que difícilmente hubiéramos podido prever hace unas pocas décadas, más que un pez grande, todo un banco de pirañas: internet, una forma de comunicación inmediata, rápida y muy tentadora en la que algo indiscriminada y caóticamente se han mezclado toda una serie de ofertas que ponen al alcance del usuario con pocos prejuicios –y con el discutible pretexto de que “la cultura es gratis”–  un método barato o directamente gratuito de obtener una interminable serie de opciones: películas, música, videojuegos, libros… 

El Casablanca era prácticamente el único videoclub en el que se
podían encontrar películas clásicas y de autor
Ni qué decir tiene que es esta red de redes mundial la que, a su vez, ha imposibilitado prácticamente el alquiler y venta de películas –y de discos, y de libros, y de videojuegos, y de… – y ha dado el estocazo mortal tanto a los videoclubes como a muchos otros tipos de comercio y de formas de vida. Cuando hablas con muchas personas jóvenes al respecto de todas estas cosas, te das cuenta de que ni siquiera conciben pagar por alguno de estos divertimentos, de que en su vida han tenido que poner dinero para ver una película o ni siquiera han ido al cine, algo que a mí personalmente me sume en un tremenda tristeza por tratarse de una filosofía de vida tan diferente a la mía, que he crecido yendo y amando el cine en pantalla grande. Son decididamente malos tiempos para muchas cosas: el cine, los videoclubes, las librerías, y tantas más, y nuestros sucesivos gobiernos no están precisamente ayudando a aliviar todas estas heridas contra la cultura en sus muchas formas.

Ximo Ginés se jubila tras 27 años al frente de su negocio. Por sus manos
han pasado miles y miles de películas
Si he de ser sincero, también tengo que admitir con pesar que en los últimos años yo mismo fui dejando paulatinamente de ir al Casablanca: hacia el 2013-2014 toqué uno de los baches personales más grande de mi vida. Tras varios años desempleado, mi economía llegó a límites tan precarios que hasta los míseros 2 euros que costaba alquilar una película me suponían a menudo un inmenso sacrificio. Y, además, para mí la prioridad siempre ha sido y será el cine, así que, sintiéndolo mucho, tuve que elegir dónde destinar mis escasos ahorros.

¡Feliz jubilación!
Con el inminente cierre del Casablanca, creo que sólo quedarán un par de videoclubes en Puerto de Sagunto (puedo dejarme alguno). Visto y lo visto, y dicho lo dicho, no parece haber un futuro muy esperanzador para este tipo de comercio. Nuestro amigo Ximo Ginés seguirá al frente de su local hasta el 31 de enero, y hasta entonces estará liquidando su amplio stock de películas en DVD y en Blu-Ray, por lo que, si cualquier lector está interesado en esta oferta, puede pasarse por la ya citada calle Segorbe, 54 de Puerto de Sagunto o llamar al teléfono 96 2676145. Ni qué decir tiene que yo ya estuve seleccionando algunas películas que me he llevado como recuerdo del videoclub (¡y a riesgo de saturar mis pobladísimas estanterías!).

El letrero del videoclub pronto se apagará de manera definitiva...
Por mi parte, nada más queda que desearle a Ximo una feliz jubilación con muchísimas más películas de las que disfrutar, agradecerle su gestión y amistad todos estos años y desearle suerte con su proyecto del resucitado Cine Club Nautilus, en donde todos los lunes varios aficionados al cine se reúnen para ver algún clásico y comentarlo (más información en su página en este enlace de su página Facebook).

miércoles, 20 de enero de 2016

Desmontando el mito de Audrey Hepburn

Es algo que tengo claro desde hace muchísimos años y que he denunciado incontables veces. Tampoco creo que haga falta ser muy observador para darse cuenta de ello: hemos convertido a Audrey Hepburn en un mero objeto de merchandising, ignorando por completo a la persona y a la actriz que hubo detrás de las imágenes. No sólo pasa con ella y tampoco es nada nuevo: algo parecido se puede decir de Charles Chaplin, Marilyn Monroe, John Lennon o Ernesto Che Guevara –entre otros–, cuyos pósters adornan por igual habitaciones y establecimientos de gente que apenas conoce nada de ellos ni de su legado. Se han convertido en meros ornamentos que resultan cool, in, chic o como quiera que se diga ahora. Y lo peor en el caso de la primera artista citada es que, detrás de toda esta maniobra comercial, están posiblemente sus propios hijos, que han concedido licencias para todos esos cuadros, tazas, bolsos, camisetas y libros (cada vez más) insulsos que circulan sobre ella. Siempre me resulta inevitable pensar que la propia Audrey Hepburn, de seguir hoy en día con vida, seguramente no hubiera permitido toda esta frivolización de su persona e imagen.

La verdad es que hoy no pensaba conmemorar el 23 aniversario de la muerte de Audrey, pero este artículo aparecido en Vanity Fair ha hecho que me picara el gusanillo y me han entrado ganas de comentarlo y, con esa excusa, confeccionar una nueva entrada en el blog. Parece que, siempre que se construye un mito y éste alcanza la cumbre, toca desmontarlo de una o de otra manera –o de varias a la vez–. No obstante, tengo que mostrarme parcialmente de acuerdo con las reflexiones de la redactora, aunque no coincido en que Desayuno con diamantes –que, de todas maneras, nunca ha estado entre mis películas favoritas de la actriz– haya envejecido mal. Muy al contrario, creo que el tiempo la ha convertido en más que un clásico del Cine.

* Artículo sobre Audrey Hepburn en Vanity Fair.

Ya son 23 años sin Audrey...


domingo, 17 de enero de 2016

Y van seis...

Debra Paget, una de las eternas musas del blog,
protagonizó mi primera entrada
Un año más, constatar lo rápido que pasa el tiempo y se van cumpliendo aniversarios, concretamente el sexto desde que inicié este blog tal día como hoy de 2010, también domingo. La ilusión que tenía en un principio por publicar en él se perdió hace ya mucho y hay veces que sigo llenándolo con algún artículo de manera semiforzosa. El interés que alguno de mis escritos pudiera ofrecer a lectores amigos o extraños también parece ya disipado en algún limbo y, gradualmente, he dejado de tener comentarios o nuevos interesados que se “apunten” a la sección de “Miembros” del blog. No culpo a nadie de manera directa ni me quejo más de la cuenta. Como he reiterado más de una vez, este es sobre todo un blog de opiniones personales con las que entiendo que mucha gente pueda no coincidir o que puedan interesar otras personas. También repetiré igualmente que siempre es agradable que alguien se pare a dedicar unos minutos a tu labor o a considerar tus disertaciones, así que concluyo esta breve noticia de aniversario con una inevitable sensación de contradicción y de dejà vu

Supongo que en este 2016 continuaré usando el blog tal y como lo vengo haciendo en los últimos años: escribiré cuando me apetezca, sin obligarme a hacerlo porque sí o para coincidir con alguna fecha señalada. Quiero sobre todo concentrarme en un proyecto personal que requiere buena parte de mis pocas energías literarias, y que es la autopublicación de un libro con los pocos cuentos que he escrito en el último cuarto de siglo (no soy lo que se puede llamar un escritor prolífico). Este era el misterio que anuncié hace un par de meses y que gustosamente voy a anteponer a mis entradas en el blog, así que no os extrañe si pasa mucho tiempo sin que aparezcan nuevos artículos.