"Un hombre que limita sus intereses limita su vida" (Vincent Price)

viernes, 9 de diciembre de 2016

INMENSO Kirk Douglas

¿Qué se puede decir a estas alturas de un mito como Kirk Douglas, que hoy alcanza nada menos que el siglo de vida? Poco que no se haya dicho ya. Los periódicos y publicaciones, virtuales y físicos, se llenan este viernes 9 de diciembre de 2016 de homenajes a la trayectoria vital y artística de esta leyenda del Cine, por lo que sólo puedo recomendaros que echéis un vistazo a los más selectos de ellos, que sin duda podrán ofreceros información más novedosa e interesante que la que puede aportar este humilde blog…


domingo, 4 de diciembre de 2016

La reina de España

Tras considerarlo durante algunos días, me decido por fin a ver la última película de Fernando Trueba, La reina de España, más que nada por el buen recuerdo que tengo de su predecesora, La niña de tus ojos, que sin entusiasmarme me resultó entretenida (de hecho, la volví a verla el día de antes de ir al cine para refrescarme la memoria). La impresión con que salgo de la secuela es más o menos similar: una cinta con la que se pasa el rato que te hace aflorar alguna sonrisa puntual y de la que me gusta la recreación del Madrid de los años 50 y la ambientación en los estudios y rodajes cinematográficos de la época. Me reencuentro también con un tipo de cine que ya casi no se hace, un cine español al que hasta podríamos llamar ya clásico que me remite a mis visitas a las viejas salas de hace dos o tres décadas. Ciertamente la comedia de Trueba tiene poco con ver con la comedia que se rueda en España en los últimos tiempos, que mayoritariamente me parece insufrible y de la que en general suelo huir. De los directores nacionales ya largamente consagrados del país y todavía en activo, este madrileño es el que tiene para mí una de las filmografías más atractivas, pues Garci me resulta aburrido, y a Almodóvar lo detesto directamente, y otros realizadores de los que era seguidor, como es el caso de Gonzalo Suárez, llevan mucho tiempo sin estrenar nada.

Interesante también reencontrarse con toda una serie de actores a los que no veía desde hacía mucho tiempo, como pueda ser el caso de Antonio Resines, Neus Asensi, Jorge Sanz, Jesús Bonilla, Loles León o María Rosa Sardá, todos ellos veteranos de la escena y de la pantalla. Penélope Cruz es una actriz que me llama menos, pero que me parece correcta en la cinta, y sólo he de lamentar la presencia de Santiago Segura, en mi discutible opinión un histrión de dudoso talento que ha hecho más daño al cine patrio que otra cosa rescatando un género que costó mucho erradicar como es el de la españolada. A mencionar la presencia en papeles secundarios de varios actores extranjeros como Clive Revill, Cary Elwes y Mandy Patinkin (curiosamente, dos artistas a los que descubrí en la misma cinta, ahora que caigo: La princesa prometida), y no dejaré de destacar la clara crítica al franquismo que hace el director, que obviamente ha molestado a más de un sector retrógrado de esos que aún perviven en nuestro país dando coletazos.

Terminaré esta breve reseña lamentando el triste boicot que, según veo, se ha iniciado contra Trueba a raíz de unas declaraciones que hizo (y sacadas de contexto) en las que decía que no se sentía español. Es vergonzoso que se haga esto y se tolere a un delincuente probado como Almodóvar, por no hablar ya de la banda de mangantes que nos gobierna, y que el pueblo parece reelegir una y otra vez. En la web IMDB, el archivo cinematográfico más importante de internet, de las 218 valoraciones que tiene la película a día de hoy, 102 le han puesto un 1, algo que se ha hecho claramente por puro despecho y seguramente por gente que ni ha ido a verla (tampoco me parece sincero que le pongan un 10, como han hecho otros, quizá para contrarrestar la intolerancia de los boicoteadores). Algo parecido ha ocurrido en Filmaffinity, todo ello al parecer instigado por algunos grupos de derecha tan exacerbados como irreflexivos. El retraso mental de este país es más que considerable; así no tiene nada de extraño que uno no quiera identificarse con él, la verdad. En fin, hasta las narices de tanto facha de postín y de tanto tonto, para qué nos vamos a cortar a estas alturas…

domingo, 6 de noviembre de 2016

Desayuno con Tiffany

Son muchas las actrices y modelos que, en algún momento de su carrera, han querido medirse de alguna forma con Audrey Hepburn, uno de los mayores iconos de la moda y del cine del siglo XX o, simplemente, homenajearla luciendo algunos de sus vestidos y looks más clásicos y caracterizándose como ella. La mayoría no lo han conseguido, se han quedado a medias o, simplemente, han hecho el más lamentable de los ridículos (me da hasta vergüenza mencionarlo pero, ¿recuerdan aquellas fotos de Belén Estebán pretendiendo ser Holly Golightly?).

Una notabilísima excepción es la de Tiffany Smith, joven modelo británica cuyas fotos descubrí hace poco fortuitamente y casi hacen que me dé un vuelco el corazón, pues, a pesar de algunas diferencias obvias, como puedan ser el color de pelo o el de los ojos, parece la mismísima Audrey rediviva. Por supuesto, se puede alegar que tanto fotografía como maquillaje en estas fotos –atención a esas cejas tan características de la diva cinematográfica en sus primeros años– están concebidos precisamente para eso: para que recuerden a Audrey Hepburn, pero ni aún con esa ventaja han conseguido un parecido tan impresionante muchas antecesoras de este mi nuevo descubrimiento; ni la mismísima nieta de la actriz, Emma Ferrer, ni mucho menos Jennifer Love-Hewitt en el biopic televisivo en el que encarnó a Audrey, pudieron ni acercarse al parecido de Tiffany con esta. Y encima, su nombre –no sé si real o artístico– no podía ser más acertado…

Eso sí, en Tiffany Smith tenemos a una Audrey más moderna y descocada y menos pudorosa que no tiene inconveniente en lucir ligera de ropa y adornada con piercings y tatuajes que nos hacen pensar en una suerte de moderna Sabrina entre punky y emo…

Enlaces de interés (¡Pasen y comparen!):



lunes, 24 de octubre de 2016

Reposición de Los Goonies

Interesante y emotiva experiencia la que viví el pasado jueves 20 de este mes en los Aragó Cinema de Valencia. No es que Los Goonies de Richard Donner sea una de las películas que más me marcaron en aquella década cinematográficamente mágica que fue para mí la de los ochenta, pero siempre le he guardado cierto cariño y, por supuesto, la tengo en DVD. Con esa excusa, y con la de salir un poco de casa y cambiar de aires, me animé a acudir a la reposición de esta película que se estrenó originalmente hace ya treinta y un años. La verdad es que poder ver en pantalla grande películas que ya podemos considerar “antiguas” para mí es un lujo que me gustaría poder repetir más a menudo.

La iniciativa de recuperar esta cinta de aventuras juveniles se realizó a través de la plataforma Youfeelm, que oferta un atractivo catálogo de películas de casi todas las épocas que el espectador inquieto puede sugerir a alguna sala cinematográfica. Si la propuesta sale adelante, y si se reúne un número mínimo de espectadores, se proyecta el film elegido, normalmente en un único pase. El muy asequible precio de tan sólo 4 euros me animó a apoyar la idea, que por lo visto no es nueva en los Aragó, que por lo que puede oír ya han ofrecido algunas películas “retro” usando la fórmula de Youfeelm.

Para mi sorpresa, la sala se llenó, y curiosamente la mayoría de gente era de una edad inferior a la mía –que es la de la quinta que vio de estreno el largometraje–. Incluso algunos padres habían llevado a sus pequeños a disfrutar de este film con la intención obvia de que les gustara tanto como a ellos debió gustarles en sus años mozos.

La única nota negativa a la sesión se la pongo a los incomodísimos asientos de la sala, bajos, estrechos y con un solo brazo compartido entre uno y otro. Además, la inclinación del suelo era casi nula, por lo que cualquier persona baja puede pasarlo muy mal si se le sienta delante alguien de cierta altura. Me apetecía mucho volver a los Aragón (cerrados en 2006) y reabiertos tan sólo hace un año), pero esta engorrosa experiencia la verdad es que me frustró un poco. Uno puede ser muy cinéfilo y disfrutar viendo películas, pero dos horas en una posición forzada y dolorosa es como para sopesar futuras visitas. De todas maneras, espero que sí, pues tanto la programación normal del establecimiento –títulos algo más alejados del circuito comercial normal– como estas “reposiciones nostálgicas” resultan irresistibles.

Enlaces de interés:

miércoles, 12 de octubre de 2016

Nuevo póster de Rogue One

Acaba de hacerse público el nuevo –y supongo que definitivo– póster de Rogue One, la próxima y esperada película de la saga Star Wars que llegará a los cines españoles el 16 de diciembre. Mañana se podrá también ver el tercer tráiler del film, y desde este verano hemos podido disfrutar de muchas noticias e imágenes del último trabajo del director Gareth Edwards. El póster me parece muy atractivo, y lo visto hasta ahora del largometraje, prometedor, pero la verdad no la podremos saber hasta dentro de dos meses: un suspiro. Parece mentira que ya haya pasado casi un año del estreno de El despertar de la fuerza. Que mayores nos hacemos, y cuántas películas de la franquicia nos quedan aún por ver… :P

martes, 20 de septiembre de 2016

David Marks en Valencia

A los 13 años David Marks ya era guitarrista profesional y había participado en decenas de conciertos con una de las bandas estadounidenses más famosas de los primeros 60: los Beach Boys. Su amigo y vecino, Brian Wilson, requirió de sus servicios para que sustituyera a Al Jardine, y David permaneció con el grupo durante casi dos años, colaborando en sus cuatro primeros LPs. Desavenencias con el famoso Murry, el padre de los Wilson, le llevaron a dejar la mítica formación y a montarse la suya propia, David Marks & the Marksmen, emprendiendo una carrera en solitario que se ha extendido con mayor o menor fortuna hasta el día de hoy: nada menos que cincuenta y cinco años, que se dice enseguida.

El pasado viernes 16 tuve el placer de ver en directo a esta leyenda de la música acompañado del grupo barcelonés The A-Phonics en el local de Valencia capital 16 Toneladas, toda una referencia a la hora de disfrutar de directos de calidad de todos los estilos en la zona que aprovecho para recomendar desde aquí. Además, el señor Marks fue tan amable como para dedicarme el primer disco de los Beach Boys, un lujazo del que me siento muy afortunado y orgulloso.

Web de 16 Toneladas: http://www.16toneladas.com/

martes, 13 de septiembre de 2016

Gernika

Es mi interés por la Guerra Civil Española, por supuesto, el que me lleva a ver nada más estrenarse Gernika, segundo largometraje del bilbaíno Koldo Serra tras la interesante Bosque de sombras hace diez años. Me encuentro, por desgracia, con un film sin empaque, con una historia débilmente construida que no acaba de cuajar y unos personajes poco desarrollados a los que ni siquiera el atractivo elenco protagonista –James D´Arcy, María Valverde, Jack Davenport, Burn Gorman…– logra dar relieve. D´Arcy es un periodista estadounidense en horas bajas, Valverde una censora republicana que supervisa el trabajo de la prensa extranjera. Entre ellos surge una historia de amor tan insulsa y frágilmente desarrollada como el resto de la historia y que culmina, precisamente, en la famosa ciudad que da título a la película durante el infame bombardeo que la haría internacional.

Si tengo que resaltar algo de la cinta, es que se critiquen por igual el nazismo de Hitler y el comunismo de Stalin –para mí, posturas similares– en un intento fallido del director de no alinearse políticamente con ningún bando, así como que la película acabe destacando los bombardeos aliados a Hiroshima y Nagasaki como el culmen de los ataques aéreos a civiles durante la II Guerra Mundial. Ya va siendo hora de que semejante salvajada se enfatice tanto como las realizadas por el Eje durante el conflicto.

A pesar de que Gernika no me ha parecido nada sobresaliente, no me arrepiento de haber ido a verla y creo que siguen haciendo falta más películas serias y valientes sobre la Guerra Civil Española, que no intenten esconder lo que esta fue con la recurrida fórmula de la comedia ni que intenten esquivar cualquier tipo de denuncia social y política al reproducir ese período, porque eso es algo imposible por muy neutral y objetivo que se quiera ser al retratarlo para el cine.

Pese a su más modesto presupuesto y su más humilde reparto, he de destacar como superior al trabajo de Serra la mini-serie de Luis Marías de 2012 Gernika bajo las bombas, que reseñé en esta entrada de hace dos años.