Como ya anuncié en la anterior
entrada, el próximo día 17 de enero cerraré
el blog coincidiendo con su octavo aniversario. Son ya varios años los que lo
llevo arrastrando a desgana, desmotivado por escribir en él y aún menos
inspirado, y el obligarme a continuarlo como reto sólo ha dado básicamente
artículos y reseñas que no me convencen ni encuentro a la altura de muchos de
los textos de los primeros tiempos, mucho más cuidados, documentados y concebidos
con cariño e interés. Las pocas energías que me quedan las quiero dedicar en el
futuro inmediato a proyectos que yo considero más “serios”, como ha sido el
caso de la pequeña edición de mi libro Cuentos
sombríos, eso si hago el suficiente acopio de ánimo y esfuerzo, algo de lo
que carezco últimamente. De momento, eso es todo, amigos, como dijo el cerdito.
Muchas gracias a los que os habéis interesado por mis devaneos culturales e
inquietudes varias. Durante esta próxima semana podéis despediros de El castillo de Lord Ruthwen revisando algunas de sus viejas entradas. Y no os digo adiós, sino hasta la próxima. ¡Siempre nos quedará París!
Vaya, me sabe mal. De todas maneras es verdad que cuando uno lleva mucho tiempo en el tema al final hay épocas de bastante desgana, por lo que lo mejor es saber cuando parar (si se considera oportuno) Que tengas mucha suerte a partir de ahora.
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Gracias. Ya era mucho tiempo languideciendo. ¡Seguiremos en contacto!
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