"Un hombre que limita sus intereses limita su vida" (Vincent Price)

jueves, 25 de marzo de 2010

Robert Culp, otro menos

Pues parece ser que el mes de marzo ha decidido cebarse con los actores televisivos veteranos: siguiendo los pasos del recientemente desaparecido Peter Graves, se le une ahora en el Otro Mundo su colega Robert Culp (16-8-1930), fallecido ayer a los 79 años.

Recuerdo con cariño aquellas tardes de verano viéndole en El gran héroe americano, serie en la que le conocí, en su papel del sarcástico agente Maxwell, y gritando siempre aquello de “¡Maxwell, FBI!”. Culp intervendría en los 44 episodios que la compusieron, que se emitieron entre 1981 y 1983, y en los que era acompañado por el disparatado William Katt, la guapa Connie Selleca y un jovencísimo Michael Paré.

Como la de Graves, la carrera de Robert Culp transcurrió principalmente en el medio televisivo, participando en prácticamente todas las series más populares de su país desde los años 50, y entre las que cabe destacar Trackdown o Yo, espía, además de la ya mencionada en el párrafo anterior. En el cine le vimos poco; algunas de sus intervenciones en la gran pantalla que me vienen a la memoria son Ana Caulder –uno de sus escasos papeles protagonistas, junto a la mítica Raquel Welch–, Turk 182, el rebelde o El informe Pelícano, en estas películas ya en su más habitual trabajo como secundario.

También fue director y guionista ocasional, y en sus últimos años prestó su voz a diferentes personajes de dibujos animados y vídeo-juegos.

* Los títulos iniciales de la serie El gran héroe americano.

martes, 23 de marzo de 2010

23 de marzo

El vigésimo tercer día del tercer mes del año no sólo ha traído al mundo haraganes desairragados como yo, sino que también ha aportado a la cultura, la ciencia y otros campos personalidades importantes, destacables, atractivas o simplemente curiosas que han ayudado a que esta vida sea un poco mejor o, cuanto menos, más llevadera y entretenida.

Hace ya mucho tiempo que no llevo bien lo de cumplir años de forma tan lamentable, pero me ha parecido una manera de animarme y de aliviar el disgusto de ser un año más viejo repasar una serie de famosos de mayor o menor trascendencia con los que comparto el día de nacimiento (que no el año) y los cuales me parecen dignos de admiración y/o interés en uno u otro aspecto. Empecemos:
Grandes del 7º Arte: Akira Kurosawa, Ugo Tognazzi, Cedric Gibbons

-Cine: siendo el 7º Arte mi gran pasión, es lógicamente el primer campo por el que me parecía justo empezar. Y en el apartado cinematográfico me siento muy orgulloso de haber nacido el mismo día que uno de los directores de cine más importantes de la historia: el japonés Akira Kurosawa (1910-1998). No diré que soy un fanático suyo ni que he me fascinan todas sus películas, pero, ¿quién va a poner en duda su repercusión en el arte de las imágenes en movimiento? Otra carrera digna de encomio (aunque admito que bastante más desconocida para mí) fue la del actor y director Ugo Tognazzi (1922-1990), sin lugar a dudas un nombre clave en la comedia italiana, con un centenar y medio de películas en su haber. Y ahora sí: por fin puedo afirmar que la carrera de la legendaria Joan Crawford (1905-1977) sí que me es mucho más familiar, habiendo visto bastantes de sus más reputadas actuaciones como Gran Hotel, Mujeres frente al amor, o las míticas Johnny Guitar y ¿Qué fue de Baby Jane?

Finalmente, otro nombre de peso en la Historia del Cine es el del diseñador artístico Cedric Gibbons (1893-1960), en cuyo currículum sobresalen nada menos que 11 premios Oscar y el doble de nominaciones a estos, y su participación en películas tan memorables como El mago de Oz, La viuda alegre, El retrato de Dorian Gray, Quo Vadis, Luz que agoniza, Un americano en París, y tantas y tantas otras....
De izq. a der: la siempre enigmática Joan Crawford; Corinne Clery en sus buenos tiempos; Erich Fromm con su puro

Otros personajes del celuloide más recientes, y por lo tanto de menor relevancia hasta el momento, son las actrices Corinne Clery (1950), conocida sobre todo por su aparición en Historia de O y cuya carrera no parece haber trascendido mucho después de ser chica Bond en Moonraker; Catherine Keener, Amanda Plummer (las dos, 1959) y Hope Davis (1964), las tres con diversos títulos interesantes en su historial artístico; el actor Richard Grieco, que parece haberse refugiado en la serie B y en la televisión después de destacar modestamente en los 80, y dos jóvenes y guapas actrices cuyas carreras están aún prácticamente despegando y cuya trascendencia en el cine está, pues, por ver: Keri Russell y Michelle Monaghan, ambas nacidas en 1976. En el medio televisivo destacaremos a Luciana Carro (1981), a la que los que nos aficionamos al remake de Galactica conocimos como la piloto Kat.

-En la música, otra de mis grandes aficiones, descubrimos a tres populares celebridades, aunque admito que ninguna de ellas me ha influido en modo alguno ni es de mi interés: el compositor minimalista Michael Nyman (1944), el peculiar cantautor italiano Franco Battiato (1945), y la cantante funky Chaka Khan (1953)
Jóvenes valores: Keri Russell, Michelle Monaghan, Luciana Carro

-Lo creáis o no, el día que repasamos también ha aportado al mundo a verdaderas bellezas (supongo que a mí me tocó ser feo para compensar): la guapísima cordobesa Eva Pedraza (1970) fue Miss España en 1988, antes de forjarse una larga trayectoria como presentadora y actriz, y una de las más sensuales modelos de los 90, la espigada Yasmeen Ghauri (1971), fruto de ese exotismo que sólo da la mezcla de razas (padre pakistaní y madre alemana) también celebra el cumpleaños a la vez que yo. ¿Y qué decir de la conejita Playboy Karen McDougal (1971)?. Destacó durante la última década del siglo pasado en la famosa revista erótica, e incluso viéndola con diez años más es fácil comprender el porqué...
Trío de bellezas: Eva Pedraza, Yasmenn Ghauri, Karen McDougal

-A este hombre no sabía dónde meterlo, pues no se puede ubicar en ninguna de las modalidades que hemos repasado pero, ¿cómo no mencionar a una eminencia de la psicología como Erich Fromm (1900-1980)? Pues este personaje clave en la historia de esta ciencia también vino al mundo un 23 de marzo...

Pues nada: ¡felicidades a todos!... Bueno, al menos a los que aún estén vivos.

lunes, 15 de marzo de 2010

Peter Graves: un recuerdo

Cuatro días le faltaban a Peter Graves para cumplir los 84 años cuando su corazón decidió jubilarse ayer, 14 de marzo. No diré que fue nunca uno de mis actores favoritos ni que seguía sus intervenciones con especial interés, pero su rostro y su nombre sí que me han sido familiares desde siempre. Y, como comentaba hace mes y medio a raíz del fallecimiento de Jean Simmons, una respetabilísima y longeva carrera de más de seis décadas es siempre razón para admirar y recordar a una persona, así que he creído oportuno este pequeño obituario.

No nos engañemos: a pesar de su larga y esforzada trayectoria, Graves no fue nunca un actor de gran renombre o repercusión: su vida artística está compuesta principalmente por papeles secundarios, películas de bajo presupuesto y, sobre todo, un copioso currículum en la televisión, medio en el que más se prodigó y destacó. El pequeño repaso filmográfico de rigor lo compondremos destacando su participación en algunas películas de ciencia ficción de la época dorada del género en los años 50 (Red Planet Mars, The Beginning of the End, Conquistaron el mundo, Killers from Space...), intervenciones en filmes más prestigiosos como Traidor en el infierno, Al este de Sumatra, Cuna de héroes o La noche del cazador y, como ya hemos adelantado, una activísima participación en el medio televisivo en infinidad de series hasta prácticamente el momento de su muerte, siendo la más conocida de éstas, desde luego, Misión imposible, en la que actuó a lo largo de 178 episodios repartidos entre 1967-73 y 1988-90.

Como curiosidad para los cinéfilos comentar que el hermano mayor del actor (que le sobrevive) es el gigantesco James Arness, al que los fans del fantástico recordamos especialmente por su inmortal papel como el extraterrestre de El enigma de otro mundo.

* Los títulos iniciales de Misión imposible (5ª temporada), con Peter encabezando el reparto (¡y con Leonard Nimoy!)...
* ... y el regreso de la serie a finales de los 80. Graves fue el único actor del espacio original que repitió, ahora acompañado por la guapa Jane Badler, la inolvidable Diana de V.

jueves, 11 de marzo de 2010

Taxman, o El latrocinio legalizado

(Déjame que te cuente cómo lo haremos / Tú te quedas uno y yo diecinueve /
Si el cinco por ciento te parece poco / Da gracias de que no me lo lleve todo)

Contaba George Harrison que escribió Taxman cuando, en el año 1966, se percató de que el fisco se llevaba la gran mayoría de sus ganancias como músico profesional. La canción, que abría el septimo álbum de The Beatles, Revolver, es sin duda una de las mejores obras del artista mientras formaba parte del cuarteto de Liverpool, con una letra mordaz y amarga y un efectivo uso de las guitarras, tanto en el acompañamiento como en los riffs y en el solo, estos últimos con claras reminiscencias a esa música hindú que tanto le gustaba a Harrison. A pesar de la índole de dura crítica de la letra, George todavía tiene sitio para el humor en ella, como el guiño a la sintonía de la serie Batman –que triunfaba por aquel entonces en TV-, y que se repite a lo largo de la canción tanto instrumental como vocalmente (“Taxman!”). Parece ser que Paul McCartney acompañó a George con la guitarra y fue el que proporcionó el dinámico solo que irrumpe a mitad y al final de la canción, mientras que Lennon colaboró en los coros y en la letra (suya es la parte que alude a Harold Wilson y Edward Heath, políticos ingleses de la época que serían Primeros Ministros de su país en diferentes momentos).

(Si vas en coche / tasaré la calle /
Si te sientas / tasaré tu asiento)

He querido usar el pretexto de esta canción de Harrison, no sólo para recordar al prematuramente fallecido cantante y guitarrista, sino también para proponer una reflexión sobre la terrible verdad que esconden sus estrofas: cómo se nos roba nuestro dinero y de qué manera se aprovecha esa fantasmal entidad que llamamos “el poder”, “el Fisco”, “el Gobierno”, o como queramos, del esfuerzo de los ciudadanos.

(Si tienes mucho frío / tasaré el calor
Si das un paseo / tasaré tus pies)

Antiguamente, el señor feudal (y también la Iglesia) recaudaba sus tributos y sacaba buena tajada del trabajo de los campesinos bien fuera por la fuerza de las armas o, simplemente, “por la gracia de Dios”. Hoy esto se hace de manera más final y sutil, nos llega a casa en forma de elegantes cartas, y se nos disfraza con nombres como contribuciones, impuestos, tasas, comisiones, derechos... Antes, uno viajaba con el temor de encontrarse con salteadores de caminos durante el trayecto, o se hacía a la mar con el miedo a ser asaltado por los piratas. Ahora tenemos la certeza de que, al final de un viaje al extranjero –o si importamos un artículo de otro país–, estarán los aduaneros esperando para ver cuáles de los souvenirs que nos hemos traído pueden gravarnos (al fin y al cabo, los antiguos “diezmos”, sólo que ahora son más de una décima parte). O el Ayuntamiento de nuestra ciudad inventará cosas como las “zonas azules”, impuestos caninos y sinvergüencerías similares para que tengamos que pagar por dejar el coche en nuestro propio pueblo -una tierra que nos pertenece tanto o tan poco como a nuestros codiciosos dirigentes-, o por tener un perro. (¿Os he contado que a mi madre le robaron seis mil euros por cambiar de nombre la casa de mi abuelo? ¡Una propiedad que le pertenecía por herencia! Es el colmo de los timos: venderte algo que en realidad es tuyo...)

(No me preguntes para qué lo quiero / si no quieres pagar más /
Y aconsejo a aquellos que mueran / que declaren los peniques de sus ojos)

Y esto es lo peor de todo: que hemos llegado a aceptar estos desfalcos, estos desvergonzados atracos, como si fuera algo normal dejarnos robar por unos aprovechados avariciosos y sin escrúpulos que se ocupan de mantener el “equilibrio” social y económico para que los pobres sigamos siendo pobres, y los ricos tengan cada vez más dinero.

(Porque soy el Recaudador de impuestos /
Sí, soy el Recaudador de impuestos /
Y no trabajas más que para mí)

Amigos: evitaré la moraleja final en este artículo porque sería una invitación al desorden social y a la rebeldía.... Reflexionad sobre el tema y, gracias, George, por esta canción...

* Taxman, con su letra original
* Y la divertida versión del estrafalario Weird Al Yankovic, Pacman 

jueves, 4 de marzo de 2010

The Midnight Special, de vuelta a los orígenes del blues

Existe algo especialmente atractivo y fascinante en toda esa imaginería que se forma a través de las primeras grabaciones de música folk norteamericana de los años 20 y 30, cuando la “industria” discográfica empezaba a coger forma, y términos como “blues”, “gospel”, “country” o “jazz” todavía aparecen amalgamados y poco precisados (y al concepto más moderno de “roots music” aún le quedaban muchos años para aparecer).

En aquellas canciones, registradas en su mayoría durante el triste período de la Gran Depresión, puede uno todavía descubrir el legado de los viejos pioneros del Oeste y de los sonidos de la misteriosa África –con el omnipresente tema de la magia y lo sobrenatural siempre inherente– y, en fin, temas tradicionales de épocas que ya eran antiguas entonces y que nos permiten atisbar cómo pudo ser la música de otros tiempos.

Muy lejos del lamentable formato de “estrella prefabricada” de la música actual, muchos de los autores de los primeros éxitos discográficos fueron en su mayoría poco menos que vagabundos, presidiarios, y en general, gente miserable y de existencia anodina que grababa una canción en cualquier emisora de radio por unos pocos centavos y después, mientras las ondas hacían famoso su trabajo y éste acababa convirtiéndose en un clásico, desaparecía en el anonimato, quizá malgastando sus paupérrimas ganancias en una botella de alcohol que acabaría con sus vidas o volviendo de nuevo a la cárcel. Es en aquellos tiempos cuando se forjan leyendas como la de Robert Johnson (abajo), seminal guitarrista de blues que murió a los 27 años en misteriosas circunstancias, y del que se ha popularizado la leyenda de que vendió su alma al diablo en un cruce de caminos para tocar mejor que nadie.
Uno de los temas más conocidos de ese período es quizá The Midnight Special, que ha contado con infinidad de versiones a lo largo del siglo XX. El título de la canción alude, por supuesto, a un tren, y se la supone cantada por un recluso: si una noche, la luz del tren ilumina al infortunado prisionero, es señal de que al día siguiente saldrá libre. Otros estudiosos han extrapolado de su letra incluso el hecho del suicidio directo arrojándose al susodicho tren, y, en general, la idea de libertad en todas sus acepciones.

Aunque la primera información documentada sobre esta canción anónima no se encuentra hasta 1905, es fácil rastrear sus orígenes mucho más atrás, hasta el siglo XIX. No obstante, no es hasta once años después de la fecha mencionada cuando aparece registrada por primera vez en una arcaica grabación de Dave Cutrell, aunque es quizá mucho más conocida cualquiera de las diversas versiones que hizo Huddie William Ledbetter “Lead Belly”(abajo), otro bluesman de vida azarosa que alternó la música con varias estancias carcelarias e incluso grabó desde la prisión (la mismísima canción de la que hablamos). Desde entonces, docenas de cantantes y grupos han grabado The Midnight Special, cada uno de ellos incluso modificando o alterando la letra a su antojo (lógicamente, no existe una partitura “original” en la que basarse). La popularísima canción ha dado también su nombre a un programa de televisión de los años 70 y a varias películas y series.

Algunos filmes recomendables sobre el tema:
-O Brother! (Joel Coen, 2000): adaptación libre de "La Odisea” de Homero ambientada en la Norteamérica de la Gran Depresión: presidiarios cantores, músicos itinerantes, guiños a la leyenda de Robert Johnson y un destacable repertorio de música de la época –tanto original como regrabada- hacen de O Brother una muy entretenida película y un interesante documento sobre el período en el que se ambienta.
-Crossroads (Walter Hill, 1986): después de triunfar como Karate Kid, y antes de perderse en el olvido, Ralph Macchio interpretó a un joven guitarrista en esta película inspirada en la vida de Robert Johnson en la que, acompañado por un viejo amigo del mítico bluesman, acabará enfrentándose a un secuaz del mismísimo diablo –Steve Vai– en un duelo de guitarras.
-Esta tierra es mi tierra (Hal Ashby, 1976): el malogrado David Carradine interpretó a Woody Guthrie en este film que no se centra tanto en descubrirnos la música de este controvertido cantante folk, como en proporcionarnos un magnífico retrato de la difícil vida de la clase trabajadora en la América de los años 30.
-El aventurero de medianoche (Clint Eastwood, 1982): acompañado de su hijo Kyle e inspirándose en la biografía del cantante Jimmie Rodgers (aunque con ciertos guiños al mismísimo Hank Williams), Clint Eastwood encarna aquí a un itinerante intérprete de country de los años 30 que se gana la vida de ciudad en ciudad tocando en sórdidos honky tonks. A destacar la aparición de Marty Robbins

Enlaces de interés:
-The Midnight Special (versión de Leadbelly, 1936) y su letra.
-The Midnight Special (versión de Creedence Clearwater Revival, 1969; sin lugar a dudas una de las más conocidas)
-Cross Road Blues: el legendario tema del no menos mítico Robert Johnson, 1937.