"Un hombre que limita sus intereses limita su vida" (Vincent Price)

domingo, 21 de febrero de 2010

¿El fin de la fotografía erótica? (o, Los estragos del Photoshop)

Amigos: creo que como a toda persona moralmente sana me atrae la fotografía erótica hecha con gusto y, sí, pienso que hay diferencia entre la pornografía y el erotismo, aunque en el fondo puedan ser dos formas de presentar el mismo mensaje.

Sin embargo, el reciente descubrimiento por mi parte de la aparición de la modelo Tyra Banks en un ejemplar de 2007 de Sports Illustrated recreando la portada de la misma publicación en la que apareció 10 años antes, no hace sino confirmarme un hecho del que ya soy consciente hace años: las modernas tecnologías digitales están acabando con esta sensual variedad de la susodicha técnica de captación de imágenes.

Entiendo y asumo que la fotografía artística siempre ha buscado -normalmente- sublimar y embellecer aquello que capta, ya sea un hombre, una mujer, un paisaje, un animal o un objeto; que esta forma de arte siempre se ha ayudado de iluminación, maquillaje, filtros e incluso retoques aerográficos a posteriori para dar una imagen óptima de lo que pretendía mostrarnos, pero creo que lo que está haciendo el uso y abuso de los programas actuales de retoque fotográfico es desfigurar a modelos y cosas y mostrarnos algo cada vez más alejado y diferente de su referente real; no ya una versión perfeccionada de éste, sino algo totalmente ajeno y artificial.
Como prueba nada mejor que comparar las dos fotografías de Tyra Banks para la mencionada revista norteamericana, la de la izquierda aparecida en 1997, y la de la derecha diez años después de manera conmemorativa... Si una imagen vale más que mil palabras, aquí tenéis dos mil: en la portada más antigua uno puede encontrar un referente más o menos real; se captan matices, tonos, sombras y luces en la piel de la modelo (aunque se hayan eliminado manchas, pecas, etc), se pueden observar los pliegues o hendiduras naturales que el cuerpo humano crea donde se juntan sus miembros y articulaciones, notar el contorno de algunos músculos y huesos como clavículas, etc, incluso es posible distinguir detalles como el interior del agujero del ombligo de la modelo.... Saltamos diez años y, al margen del peso que la bella estadounidense haya podido ganar, nos encontramos con algo que parece un dibujo o una muñeca de plástico, su piel absolutamente lisa y monocroma, el agujero del ombligo convertido en un orificio totalmente negro, los ojos resaltados con un brillo falso y casi sobrenatural.... Algo totalmente deshumanizado, sin atractivo y absolutamente carente del morbo que una imagen erótica debiera tener.... La moraleja o reivindicación de esta historia sería: señores “photoshoperos”, comedan su trabajo... limítense a retocar o arreglar, pero no a engendrar algo totalmente nuevo bajo la triste excusa de la creatividad que nada tiene que ver con la imagen inicial que ha llegado a sus manos. Vean a dónde ha llegado su “arte” con fotografías como la de Demi Moore para la portada de la revista W en la que, no sólo se ha superpuesto la cara de la actriz a un cuerpo que no es el suyo, sino que un descuido ha creado una imagen anatómicamente imposible en un ser humano (fijaos en el contorno de su cadera izquierda, que no se continua con el de la cintura y el de la pierna)...
Para finalizar, ya no hablaremos de erotismo, porque no hay ninguno en esta última imagen, pero sí de deshumanización extrema, al cerrar este texto con un detalle de una portada de un disco reciente de la cantante Celine Dion. La chica no es guapa, admitámoslo. Los artistas digitales han ingeniado mil piruetas para intentar sacarla como no es en las portadas de sus discos; pero atención a la de este álbum, Taking Chances... ¿No es esta una estampa casi terrorífica, que parece representar a un personaje de un film de terror antes que a una cantante de música sentimental? ¿Nos soprenderá Celine en la próxima entrega de Silent Hill?

domingo, 14 de febrero de 2010

Kaw-Liga, una historia de amor para San Valentín


Que el amor es el tema más recurrido de la música moderna está más allá de toda discusión... Como casi todos los seres humanos nos hemos enamorado en alguna ocasión o hemos dejado que nos rompan el corazón de vez en cuando, siempre es fácil poder identificarse con la letra de tal o cual canción o ver un reflejo de tus vivencias en alguna de ellas... Os presentamos la primera entrega de Las cosas que se cantan por amor...


¿Pueden los enamorados no correspondidos celebrar San Valentín o tienen un santo patrón aparte? El amor puede presentarse de muchas formas, y la de la historia de esta canción siempre me ha resultado tan simpática como patética...

Una de las letras de amor más graciosas que puedo recordar es la de Kaw-Liga, de Hank Williams, grabada nada menos que en 1952. Paleto, borracho y pendenciero como él solo, Williams sentó en los años 40 y 50 las bases de country moderno -del que está considerado el padre indiscutible- antes de inaugurar la cuestionable moda de morirse ahogado en su propio vómito a los 29 años (tradición que continuarían, entre otros, Jimi Hendrix, Mama Cash o Bon Scott, y siempre según versiones).

La letra de la canción mencionada habla de un indio que responde a ese nombre (se pronuncia "Co-Laiya") y que resulta ser una de esas típicas estatuas de madera tan de moda en otros tiempos en las tiendas norteamericanas. Kaw Liga se queda prendado de una india morena de la tienda de antigüedades de enfrente (parece ser que es también una estatua), pero es demasiado cabezota y orgulloso (al fin y al cabo, su corazón está hecho de pino) para mostrar su amor. La india todo es engalanarse y esperar a que Kaw Liga se le declare, pero él, erre que erre. Al final, alguien compra a la india y Kaw Liga se queda más solo que la una y deseando volver a ser un árbol.

¿No habéis sido vosotros un poco "Kaw-Ligas" alguna vez? Yo sé de uno que sí...

No dejéis de oír la canción original:
Ni de leer su letra (muy divertida) pinchando en la misma página donde pone "Más información" debajo del avatar del que ha puesto la canción.

jueves, 4 de febrero de 2010

In memoriam: Karen Carpenter

Qué cruel es el paso del tiempo... Hoy 4 de febrero se cumplen 27 años desde que Karen Carpenter nos dejó de manera trágica en 1983 consumida por la anorexia nerviosa.

Karen siempre ha sido una pequeña debilidad mía, y posiblemente mi cantante favorita, además de uno de mis grandes (y muchos) amores platónicos. En su voz encuentro una de las mejores medicinas anímicas y espirituales imaginables, a pesar de que el estilo musical que ella y su hermano Richard practicaban no sea aquel con el que más me identifico.

Nacida en Conneticut, EE.UU el 2 de marzo de 1950, se interesó desde pequeña por la música y, mientras que su hermano mayor comenzaba a destacar como virtuoso del piano, ella flirteó con varios instrumentos hasta decantarse por uno un tanto sorprendente para una muchachita de aquella época: la batería. De hecho Karen fue una de las primeras bateristas femeninas de la historia, mucho antes y mejor que –lo sentimos, fans de los Velvet– la limitadísima Moe Tucker.

Paralelamente a su desarrollo como percusionista, Karen va descubriendo que el instrumento ideal que buscaba había nacido con ella, y era su voz: un contralto muy especial, limpio y siempre envuelto en una cautivadora melancolía. No pasa mucho tiempo antes de que los hermanos empiecen a buscarse un hueco en el panorama musical de la Norteamérica de la segunda mitad de los 60, y lo consiguen después de varias formaciones como el dúo de música ligera Carpenters cuando firman un contrato con A&M Records y editan el LP Offering en 1969. Uno de los sencillos extraídos del album contiene una versión de Ticket to Ride de los Beatles, y logra hacerse con un discreto puesto en las listas de éxito hasta el punto de que Offering se reedita con el título de dicha canción.

Durante los primeros 70, la popularidad de la pareja crece meteóricamente hasta situarles como uno de los grupos de mayor éxito de su nación y de buena parte del mundo. Las giras, discos y éxitos -enumerarlos queda fuera de las intenciones de este artículo y pueden consultarse en otras páginas web- se multiplican, y continúan durante varios años, hasta que la presión de la fama acaba pasando factura a los hermanos: la salud de Karen se ve afectada drásticamente debido a desórdenes alimenticios, mientras que Richard debe retirarse durante una temporada para curarse de su adicción a los somníferos.

En 1981 aparece el último LP de Carpenters, titulado Made in America, un disco pseudo-discotequero en general bastante olvidable. Dos años más tarde, el debilitado corazón de Karen, seriamente afectado por el trastorno que padecía, se detiene. En sus últimos tiempos, la cantante se había quedado prácticamente en los huesos y no era sino una sombra de sí misma que difícilmente aparentaba los 32 años reales que tenía.

Aunque despreciados por algunos sectores musicales de su época por su estilo blando y su imagen de niños buenos de clase media, el virtuosismo y el genio creativo de Richard y la excepcional calidad como cantante de Karen han acabado recibiendo el merecido reconocimiento y ganándoles un puesto en la historia de la música pop americana. El mayor de los Carpenters ha seguido su carrera durante estos años, recuperando viejas grabaciones del dúo, grabando otras nuevas en solitario y dando conciertos.

* Dancing in the Street: una jovencísima y tímida Karen versionea a Martha & the Vandellas en su primera aparición en TV. La actuación no está completa, pero es la única que he podido encontrar con "buena" calidad...
* Ticket to Ride: segunda versión del tema realizada por el dúo, la circense canción de los Beatles se transforma en una soberbia pieza de inspiración clásica al servicio de la embriagadora voz de Karen. Tampoco es nada desdeñable la adaptación realizada por Richard a partir de una de las canciones más simplonas de los de Liverpool.
* Goodbye to Love: otro de mis temas favoritos de la pareja, los dos solos de guitarra distorsionada dieron mucho que hablar en su momento (1972), ya que prácticamente no tenían precedentes en este tipo de música.
* Karen se exhibe como percursionista en un programa humorístico de 1976. La anorexia ya ha empezado a hacer mella.... http://www.youtube.com/watch?v=sdHyzGXAJPg