"Un hombre que limita sus intereses limita su vida" (Vincent Price)

domingo, 31 de agosto de 2014

Mini-ciclo Peter Cushing

A raíz del aniversario de la muerte de Peter Cushing el pasado 11 de agosto (y que cubrí con nada menos que tres posts) me propuse el visionado de un mini-ciclo en homenaje al actor. Me apetecía revisitar algunas películas suyas menos conocidas sin reincidir en los clásicos de la Hammer. Al final, la retrospectiva ha consistido en:
-Sherlock Holmes (serie de TV de 1968)
Compré los tres DVDs con los seis episodios interpretados por Peter Cushing que aún se conservan cuando estuve en Dublín. Posteriormente aparecieron en edición española. Los he visto tres o cuatro veces y tienen para mí mucho encanto. Me hace gracia la sencilla cabecera de presentación y el aspecto del viejo formato cuádruplex y su exagerada captura de los destellos.
-La espada del bosque de Sherwood (Sword of the Sherwood Forest, Terence Fisher, 1960)
No estaba seguro al 100% de si había visto antes esta película, así que decidí hacerme con una económica edición en DVD. Fisher, Cushing y la Hammer no limitaron sus producciones al género del terror, y esta sencilla cinta de aventuras nos lo demuestra. Se ve con agrado a pesar de su intrascendencia y del atípico Robin Hood que interpreta Richard Greene. Peter es aquí el mismísimo Sheriff de Nottingham.
-La isla del terror (Island of Terror, Terence Fisher, 1966)
-Radiaciones en la noche (Night of the Big Heat, Terence Fisher, 1967)
Durante algunos años a mediados de los 60, Peter Cushing se prodiga en la ciencia ficción, rodando las dos películas anteriores y las del Doctor Who. El par que incluí en mi mini-ciclo vuelve a estar dirigido por el maestro Fisher para Planet Films. Una vez más, pese a la modestia y similitud (resulta curioso que ambos transcurran en una isla) de ambos largometrajes, es imposible no encontrarlos cuanto menos entrañables y entretenidos. Además, Christopher Lee aparece también en ellos.
-Hammer House of Horror: El grito silencioso (Alan Gibson, 1980)
No había tenido ocasión hasta este mismo mes de ver esta serie televisiva de la Hammer. Nuestro actor interviene en el 7º episodio, encarnando a un intrigante personaje que manipula al que interpreta un joven Brian Cox. La simple presencia de Cushing lo convierte para mí en uno de los mejores del espacio televisivo.
-La guerra de las galaxias (Star Wars, George Lucas, 1977)
Probablemente la primera película en la que vi al que habría de convertirse en mi más admirado actor. Parecía lógico acabar el mini-ciclo con él. Además, llevaba muchos años sin ver una de las cintas que han sido esenciales en mi vida cinéfila. Ya tocaba…

viernes, 29 de agosto de 2014

Pack Grace Kelly

Mi reciente lectura del libro sobre Grace Kelly de Donald Spoto abrió naturalmente mi interés por intentar completar el visionado de la filmografía de esta actriz. Precisamente al respecto de este cometido me hacía hace un par de semanas con este atractivo pack de la Warner que incluye cinco películas de Grace dentro de un librito con una selección de material fotográfico de esos films, que son: Mogambo, Crimen perfecto, Fuego verde, El cisne y Alta sociedad. En realidad, ya tenía en DVD los dos primeros largometrajes, aunque el de Hitchcock no era original, sino una copia, así que considero bien hecha la inversión, sobre todo porque me apetecía mucho ver los dos últimos títulos citados, que Spoto pone por las nubes en su biografía de la actriz.

Tanto la propia Grace Kelly como Stewart Granger –su actor protagonista– consideraban Fuego verde entre sus peores films. A mí particularmente no me ha dejado mal sabor de boca, y me ha parecido una simpática peliculita de aventuras. Me ha gustado especialmente Alta sociedad –un remake musical de Historias de Filadelfia– en donde encontramos a una Grace muy diferente a la del resto de sus películas, simpática, risueña y divertida, lejos de esa imagen de “mujer fría” con la que los estudios se empeñaron en venderla. Es inevitable especular sobre lo que hubiera sido sin duda el magnífico futuro profesional de la artista de no haber mediado de por medio Rainiero de Mónaco y otros infames personajes que la apartaron del cine.

Resulta también curioso constatar la tremenda calidad general de los films en los que intervino la actriz en su brevísima carrera cinematográfica de tan sólo cinco años y once películas, a pesar de lo crítica que era ella misma con sus primeros trabajos. Se echan de menos en esta selección clásicos como Solo ante el peligro o sus otras dos colaboraciones con Hitchcock, La ventana indiscreta y Atrapa a un ladrón, aunque por fortuna ya tengo esas películas en DVD desde hace mucho tiempo.

Me quedan ahora sólo tres largometrajes de Grace Kelly por ver: su primera aparición en la pantalla grande, Fourteen Hours (¡en la que también aparece Debra Paget!), Los puentes de Toko-Ri y la obra que le proporcionó su único Oscar, La angustia de vivir.

Ingrid Bergman: preparando el centenario

Tal día como hoy a un año vista se cumplirá una fecha tan señaladísima como el centenario del nacimiento de Ingrid Bergman. Es de esperar que muy pronto las editoriales y fabricantes tienten a los admiradores de la actriz con mil y un productos aprovechando la efeméride. De hecho, ya ha aparecido a la venta una de estas suculentas trampas comerciales a la vez que sentimentales: Ingrid Berman: A Life in Pictures es un impresionante volumen de 528 páginas que ha puesto a la venta la editorial alemana Schirmer-Mosel tanto en edición en la lengua de su país como en inglés. A dar forma a este impresionante libro conmemorativo han contribuido también el coleccionista John Kobal, la actriz Liv Ullman (autora de la introducción) y la mismísima Isabella Rossellini. Lo cierto es que los cuatro hijos de la actriz homenajeada han dado autorización a los editores para que publiquen infinidad de material de sus colecciones personales, incluyendo fotos nunca vistas y hasta textos escritos por la propia Ingrid. El libro se complementa con un CD en el que la violonchelista Anja Lechner y el pianista François Couturier han grabado una nueva versión de As Time Goes By. El precio de venta al público en Europa es de 98 euros... ¡que tendré que ponerme a ahorrar!

Para más información sobre la obra: http://www.ingridbergman-thebook.com/en/the-book.html

lunes, 25 de agosto de 2014

Gernika bajo las bombas

Debido a mi total desvinculación con la emisión televisiva desde hace años, desconocía que se había estrenado este mini-serie en 2012. Fue precisamente buscando información en internet sobre el bombardeo de Guernica que di con ella y esta semana pasada por fin he podido hacerme con la edición en DVD.

Coproducida por las televisiones de varias comunidades y por un buen número de empresas audiovisuales y escrita por el guionista y ocasional director Luis Marías, Gernika bajo las bombas toma como pretexto argumental, evidentemente, el famoso bombardeo de la ciudad vasca por parte de la aviación nacional durante la lamentable Guerra Civil Española, hecho ocurrido exactamente el 26 de abril de 1937. No estamos, sin embargo, ante una película estrictamente “de guerra” o bélica, sino más bien ante un drama que gira en torno a varios personajes que vivirán el infame ataque, ya sea directamente, en la misma ciudad, ya sea indirectamente desde cuarteles y despachos. Entre el primer grupo destacan varios adolescentes como Txato (Egoitz Sánchez) y Jesús Mari (Lander Otaola), grandes amigos a pesar de provenir de familias ideológicamente opuestas o Amaia (Sara Casasnovas), de la que está enamorado el primero pero que ha caído en las redes del vividor Ángel (Marc Clotet); en el segundo grupo encontramos a los mismísimos General Mola (Antonio Dechent), Wolfram Von Richtofen (Algis Arlasukas) o al lehendakari Agirre (Roberto Álvarez), sin olvidar la relevancia en el reparto de Mark Schardan como el periodista George Steer, primero en denunciar al mundo la ya histórica atrocidad.

Resulta curioso que el bombardeo propiamente apenas tenga presencia en la producción y que lo vivamos principalmente desde los refugios, sótanos y casas en los que están escondidos los protagonistas. Apenas hay exteriores durante esas secuencias, y se echa de menos más escenas que muestren el terror de la aviación soltando su carga letal, pero es comprensible que en una obra de estas características el presupuesto no dé para grandes alardes infográficos y sus artífices hayan preferido centrarse en el lado humano de la historia, lo cual muchas veces es de agradecer (me da miedo pensar qué habrían hecho en Hollywood con este guión), aunque algunos pasajes con acción y efectos especiales bien combinados y repartidos en una producción bélica también se agradecen y son hasta necesarios. Aún así, hay algunas escenas como aquella en la que aparecen varios bombarderos Junkers Ju-52 que para mí son impresionantes a pesar de su brevedad.

Mi valoración general de esta mini-serie de 150 minutos de duración es bastante favorable y positiva. Me parece bien ambientada dentro de su relativa sencillez y con un reparto acertado, aunque los protagonistas jóvenes difícilmente consiguen pasar por adolescentes cuando en realidad rondan todos la treintena. Creo que no hay muchas películas (o telefilms, en este caso) “serias” sobre la Guerra Civil Española y por ello esta época de nuestra historia me parece un terreno fascinante y vasto mayoritariamente por explorar, aunque está claro que los enfrentamientos ideológicos y políticos que todavía sigue levantando hacen cuanto menos espinoso el plantearse abordar una producción de este tipo. Sí que abundan comedias ambientadas en la contienda, como puedan ser La vaquilla o ¡Ay, Carmela!, o en sus años posteriores, a menudo denunciando la brutal represión franquista (las recientes Las 13 rosas o La voz dormida); incluso películas del género fantástico que también tocan el tema de una manera más o menos directa como puedan ser El espinazo del diablo o El laberinto del fauno, pero echo de menos buenos dramas sobre la contienda o alguna parte de ella. En este apartado, sólo me vienen a la cabeza cosas como Dragon Rapide, Libertarias o Tierra y libertad, que sí que nos llevan a la verdadera tragedia de la Guerra Civil Española de una forma más realista. También Encontrarás dragones tiene algunos momentos interesantes, pero su argumento centrado en el infame Escrivá de Balaguer la hace “políticamente”  bastante incorrecta.

miércoles, 20 de agosto de 2014

Mi (diminuta) colección de Blu-rays

Con la adquisición, esta semana, de Arco de triunfo, mi diminuta colección de Blu-rays aumenta a 6 unidades (frente a los más de 400 DVDs originales que he acumulado a lo largo de más de una década). La verdad es que no tengo ningún interés especial en adquirir discos en este formato que es hoy por hoy la más moderna y avanzada manera de ver películas en casa hasta que la marca de turno decida sacar otra modalidad y se empeñe en que tiremos a la basura las anteriores (cosa que me tocó hacer con el VHS).

Debido a los tiempos que corren, últimamente sólo compro películas cuando la situación económica acompaña y, o bien porque me interesan muchísimo, o bien porque resultan a muy buen precio. Este último ha sido sobre todo el caso de mis discos en blu-ray, que me han salido casi todos en torno a los 8-9 euros. La única excepción es una edición especial francesa de Cisne Negro que compré por 48 euros y que incluía toda una serie de complementos como banda sonora, póster, libreto, postales, etc.

En otras ocasiones, al ir a comprar un DVD me he encontrado con que la versión conjunta DVD+blu-ray+copia digital costaba exactamente lo mismo que la edición únicamente en DVD y mi decisión ha sido obvia. Esto me ocurrió con Quantum of Solace y Thor.

Posteriormente me hice con una segunda copia de Cisne Negro en un videoclub que la vendía de segunda mano y en óptimas condiciones por tan sólo 5 euros porque quería tener también esta película en edición doblada al español, aunque a decir verdad todavía no he hecho uso de este disco.

La primera entrega de El Hobbit sí que era un largometraje que quería tener en blu-ray. Creo que estas películas fantásticas recientes son las que más se benefician de esta tecnología y las que más se pueden disfrutar en un televisor HD, aunque por supuesto nunca será como en el cine, por mucho que se empeñen los vendedores. Puede parecer una contradicción que después de esa afirmación haya adquirido una obra de 1948 y en blanco y negro a la que el formato digital no parece que pueda sacarle demasiado partido, pero me apetecía probar con un título “antiguo” y el precio, una vez más, era óptimo.

El siguiente blu-ray que integraré en mi breve colección será muy posiblemente el de la segunda parte de El Hobbit en cuanto su precio sea un poco más asequible, aunque, como ya digo, no me obsesiona acumular estos discos leídos por “rayos azules”…

martes, 19 de agosto de 2014

¡Cumpleaños!

La comunidad cinéfila está totalmente desconsolada tras la muerte de Lauren Bacall, y no es para menos. Pero, por fortuna, aún nos quedan algunos mitos femeninos del Hollywood clásico para consolarnos de tanta pérdida. Maureen O´Hara, posiblemente la pelirroja más famosa del Cine, cumplía el pasado 17 de agosto nada menos que 94 añazos. Hoy, día 19, es la madrina del blog, la morena Debra Paget, la que alcanza la edad de 81 primaveras. El año pasado le dediqué un sentido homenaje a su película más popular, La tumba india, que podéis revisitar pinchando en el enlace. ¡Mis felicitaciones a estas dos mozas!


lunes, 18 de agosto de 2014

Guardianes de la galaxia

Tercera y última película Marvel de 2014, después de la –siempre según mi discutible opinión– destacable Capitán América: El soldado de invierno y de la más bien fallida The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro. Acudo a ver todas estas películas de superhéroes religiosamente (y se da la circunstancia de que estas tres me han salido además gratis) por razones que he explicado en varias ocasiones: durante mi adolescencia fui un gran fan de los cómics de todos estos personajes, y parte de aquella atracción por ellos se ha conservado en mí. Sin embargo, he de decir que de los Guardianes de la Galaxia leí muy poco en aquellos años y que entonces ni siquiera tenían exactamente la formación que aparece en esta versión fílmica que dirige James Gunn.

¿El argumento de la película? Importa poco; el mismo de siempre: una galaxia en peligro, varios siniestros personajes que amenazan con destruirlo todo, y un grupo de “elegidos” que más que héroes son antihéroes (básicamente delincuentes) y que serán los únicos tan valientes o tan locos como para intentar pararles los pies a los villanos de la función. Adornando este argumento tan tópico, una esmeradísima producción artística que toma la forma de punteros efectos especiales e infográficos (dos de los personajes principales están enteramente generados por ordenador), imaginativos maquillajes, elaborados vestuario y atrezzo y sugestivos decorados. Al final, vuelve a ser una muy cuidada forma lo que compensa un contenido que podría llegar a calificarse de nimio, anodino o mediocre.

Personalmente salgo de la película con una sonrisa interior, con renovado “espíritu juvenil”, como si volviera a aquellos films de los 80 que con tanto entusiasmo disfrutaba, porque me lo he pasado estupendamente durante sus dos horas, y eso, más que otra cosa, es lo que valoro de mis visitas al cine. No espero ver obras profundas y trascendentales, no es lo que me va. Siempre me ha maravillado la ciencia ficción y me encanta fantasear con sus miles de universos y propuestas, y eso lo consigue para mí Guardianes de la galaxia de una manera que no esperaba. El tono ligero, el humor de los personajes protagonistas, esta vez me parece acertado, consistente y digerible, sin engaños. El director no intenta alternarlo con momentos más dramáticos y trascendentales que sólo consiguen desorientar al espectador como hiciera Joss Whedon en Los Vengadores, elección que para mí estropeó esa película y no consiguió sacarle todo su jugo.

En el reparto principal encontramos a Chris Pratt como Starlord, la siempre sensual Zoe Saldana como Gamora, el luchador Dave Bautista como Draz, y las voces (en la versión original, claro está) de Vin DieselBradley Cooper dando vida a los peculiares Groot y Rocket, respectivamente. Entre el extenso elenco de secundarios podemos citar a Glenn Close, John C. Reilly, Michael Rooker o Benicio del Toro. La película termina anunciando su continuación, prevista para 2017. Muy seguros debían de estar los estudios Disney del éxito del film cuando se atrevieron a avanzarla tan claramente.

Y, el año que viene, los marvelófilos podemos esperar Los Vengadores 2, El Hombre Hormiga y un reboot de Los 4 Fantásticos. A ver qué tal están….

domingo, 17 de agosto de 2014

Mi nueva guitarra

Una serie de circunstancias han propiciado que, en estos últimos días, me haya planteado y finalmente decidido a adquirir mi cuarta guitarra: una Fender Esquire de fabricación mexicana color white blonde (una especie de crema muy suave). Esta es también la primera guitarra que he comprado de segunda mano (sólo había comprado así un bajo), pero el dueño original del instrumento –que apenas lo había usado– ha sido tan amable como para dejármelo y darme un mes de plazo para pagárselo, y he podido comprobar que está en óptimas condiciones, prácticamente como si saliera de una tienda. La verdad es que este modelo de guitarra no estaba entre mis principales prioridades musicales; prefiero otras como las Gretsch, las Gibson o las Rickenbacker, pero estas están todavía muy lejos de mis posibilidades porque valen varios miles de euros, y en estos momentos me apetecía y me podía permitir –con ciertas estrecheces– esta Esquire.

Para aquellos que no sean guitarristas, decir que la Esquire fue la primera guitarra eléctrica de cuerpo sólido (frente a las de caja o las de semicaja, que son parcial o enteramente huecas) fabricada por Leo Fender para su compañía. Apareció a la venta por primera vez en 1950, y pronto le siguió su “hermana mayor”, la famosísima Telecaster (inicialmente bautizada como Broadcaster). En realidad, la diferencia básica entre las dos guitarras es que la Telecaster tiene dos pastillas, mientras que la Esquire tiene una sola. Físicamente son casi iguales. A un nivel técnico, su sonido es bastante sencillo y primitivo, pero es precisamente lo que estoy buscando por las razones que explico más adelante.

En la actualidad se pueden encontrar principalmente tres tipos de guitarras Fender según su país de fabricación: las estadounidenses, que básicamente se hacen por encargo y que son las de mayor calidad, las asiáticas, que son todo lo contrario: mucho más baratas y con componentes de baja gama, y las mexicanas, que serían algo intermedio, y cuya relación calidad-precio es bastante convincente. La Esquire estadounidense sale por unos 3000 euros, mientras que la mexicana cuesta nueva entre 610-680 dependiendo de la tienda (a mí me ha salido por 400). Por cierto, la “marca barata” de Fender se llama Squier, y no se debe confundir con el modelo de guitarra que he adquirido aunque se pronuncian igual.

Matizar, por último, que el principal motivo de comprar esta guitarra (aparte de que me gusta de por sí) ha sido un proyecto musical en el que estoy participando con vistas a hacer versiones de la leyenda del country Johnny Cash, pues la Fender Esquire era el modelo que su guitarrista, Luther Perkins, utilizaba más a menudo en sus conciertos y grabaciones.

Por cierto, siguiendo con mi costumbre de bautizar a mis guitarras con el nombre de alguna de las mujeres a las que admiro, a esta nueva he decidido llamarle Ingrid, ni qué decir tiene que por Ingrid Bergman. La verdad es que ya le había puesto su nombre a mi mandolina –a la que llamo “Pequeña Ingrid”–, pero siempre quise ponérselo a una guitarra, y ahora lo cumplo. ¿Es muy anormal? :P

miércoles, 13 de agosto de 2014

¡Adiós, flaca!

¿Qué se puede decir cuando desaparece un icono como Lauren Bacall? Hay personas que incluso en vida trascienden a mitos, y ella lo era sin duda del 7º Arte. Dama esencial en el cine negro más clásico e inolvidable pareja de su marido Humphrey Bogart en títulos tan enormes como Tener y no tener (donde debutó a los 19 años), El sueño eterno, La senda tenebrosa o Cayo Largo, que por sí solos ya le hubiesen ganado un lugar en el Olimpo fílmico, poseedora de una extraña belleza, de rasgos duros, mirada intimidante y voz profunda que la convertían en la femme fatale ideal de la época, Lauren no se parecía probablemente a ninguna de sus colegas de los años 40 y aportó un nuevo tipo de mujer y de personaje al Holywood de aquellos tiempos.

Nacida en Nueva York como Betty Joan Perske, su esbelta y alta figura y especial aspecto la llevaron primero al mundo del modelaje antes que al de la interpretación. En los 60 y los 70 no se prodigó mucho en las pantallas (pequeña y grande), pero a partir de los 90, y hasta recientemente, estuvo especialmente activa en el cine y en películas de primera fila (la última vez que la vi en salas fue en Reencarnación, en 2004). Bacall –que también estuvo casada con el actor Jason Robards– hubiera cumplido 90 años el 16 de septiembre. ¡Adiós, flaca!

Mis libros sobre Peter Cushing (Tres días con Peter, día 3)

Peter Cushing: The Gentle Man of Horror and His 91 Films fue el primer libro sobre Peter Cushing que me compré, y quizá por esa razón siento un particular cariño por él. Fue publicado por la empresa estadounidense McFarland & Company en 1992, cuando el actor aún vivía, y escrito por Deborah Del Vecchio y Tom Johnson, fundadores de uno de sus clubes de fans. Yo lo compré pocos años después, y tuve que pedirlo a EE.UU. en unos tiempos en los que era bastante más difícil que ahora hacerse con este tipo de material extranjero. A lo largo de sus más de cuatrocientas páginas, sus autores repasan toda la filmografía de Cushing, detallando argumentos, anécdotas, curiosidades y críticas de las 91 películas del actor.

En 1986, el propio Peter, ya retirado y de manera terapéutica, publicó su autobiografía, Peter Cushing: An Autobiography, que fue un gran éxito de ventas. Sin embargo, el actor decidió no extender su narración más allá de la muerte de su esposa Helen en 1971 porque, de una manera muy pasional y patética, consideraba que su propia vida había acabado con la de ella. Muchos de los lectores del libro echaron también en falta que no hablase más de sus trabajos en la Hammer, razón por la cual el actor, en 1988, publicó Past Forgetting: Memories of the Hammer Years, que en buena medida completaba el anterior volumen. No tuve ocasión de comprar las ediciones originales de estos dos títulos, pero sí una reedición conjunta de ambos realizada en 1999 por Tom Johnson para la editorial norteamericana Midnight Marquee Press. Este libro lo pedí a una tienda de Barcelona a principios de la pasada década.

No estoy muy seguro de si fue antes o después de este último libro (creo que antes) cuando compré una curiosa publicación titulada simplemente “Peter Cushing”. Con un formato de revista con tapa blanda, este trabajo de Donald Fearney aparecido por primera vez en el Reino Unido en 1996 parece más un fanzine bien presentado (¿eso es un prozine?) que un libro propiamente: es totalmente en blanco y negro, con estupendas fotografías y con un tipo de letra que parece casi de máquina de escribir o de ordenador “antiguo”. Se compone de tres partes claramente diferenciadas y sin una conexión obvia entre ellas: una serie de recuerdos que sobre el actor ofrecen amigos y colegas como Francis Matthews, Charles Gray Christopher Lee, Barbara Shelley o Ingrid Pitt (¡quien asegura que vio el fantasma de Peter Cushing reflejado en un espejo cuando estuvo en su habitación!), un interesante listado de las intervenciones teatrales del actor y, finalmente, una relación de sus trabajos cinematográficos con breve descripción del argumento, director y año.

Durante muchos años (sobre todo en los 80) buscaba desesperadamente material sobre cine fantástico publicado en nuestro país y se presentaba ésta como una tarea bastante ardua. ¿Qué no hubiera dado yo entonces por tener un libro en castellano sobre Peter Cushing? Y, sin embargo, en estas dos últimas décadas en las que ha aparecido en España tanta bibliografía relacionada con el mencionado género, resulta que siento cierto recelo y desconfianza sobre la seriedad de la mayoría de ella. Figuraos que, cuando en 2008 T&B Editores publicó el trabajo de Juan M. Corral Christopher Lee & Peter Cushing. Los caballeros del terror británico, no salté de inmediato a las estanterías de la librería de mi barrio para apoderarme de él. No fue hasta un año después que me decidí a adquirirlo. Aún os voy a sorprender más: un lustro más tarde, todavía no he acabado de leerlo. La razón es que se me ha “atascado”. La propuesta de Corral de contarnos las biografías de ambos amigos de una manera paralela, destacando las muchas similitudes de sus vidas, es a priori atractiva, y creo que el biógrafo hace un buen trabajo de documentación. Pero, para mí, su obra cae en el error de intentar ser demasiado exhaustiva, de querer proporcionarnos tantos datos y anécdotas sobre los actores a los que está dedicada que esa decisión sacrifica lo que debería de ser una lectura placentera, fluida y atractiva. Supongo que algún día retomaré el libro y lo acabaré, pero tras haber llegado a su mitad, no ha conseguido satisfacerme excepto por alguna anécdota que me era desconocida.

Esta es, de momento, mi pequeña bibliografía sobre Peter Cushing. Naturalmente, tengo muchos otros libros, revistas y fanzines con artículos sobre él y la Hammer, pero con esta reseña termino mi triple homenaje al 20 aniversario de su muerte.

Por cierto, hace nueve años tuve ocasión de hacerme con un supuesto autógrafo de nuestro actor que compré en Ebay a un vendedor canadiense por 34 dólares. Pertenece a una escena de El esqueleto prehistórico y, de ser auténtico, habría sido firmado en 1979. El vendedor me fue muy sincero y me dijo que no me podía certificar su autenticidad al 100%. Quizá algún día intente que me hagan un estudio y me la confirmen o desmientan; sé que hay empresas que se dedican a esas labores... En cualquier caso, en el momento en que lo compré y por el precio que me costó me pareció que valía le pena arriesgarse a adquirirlo...


martes, 12 de agosto de 2014

Peter Cushing en TV (Tres días con Peter, día 2)

En Los vengadores, 1967
La filmografía televisiva de Peter Cushing es considerable. En la década de los 50 era uno de los actores más populares de la pequeña pantalla en su país, razón por la cual, según cuenta la leyenda, Terence Fisher le contrató para La maldición de Frankenstein (quería una cara conocida que diera “peso” a su película). En las décadas siguientes, Cushing se comprometió más con el cine que con la televisión, pero nunca abandonó el medio que le catapultó a la fama. De hecho, uno de los papeles más recordados del intérprete es el de Sherlock Holmes para la serie de TV de la BBC de 1968.

No he visto mucho del trabajo televisivo de Peter (sólo lo resaltado en negro). Él mismo comentaba en una de sus últimas entrevistas que la propia BBC había hecho una “limpieza” de material antiguo y, simplemente, había destruido montones de series de décadas pasadas, incluidos muchos episodios de Dr. Who y casi todos los de Sherlock Holmes. Es de imaginar que las series y telefilmes de la cadena de los años 50 corrieran parecida suerte, aunque para ser sincero nunca me ha dado por indagar demasiado en este bloque profesional del actor.

Respecto a otro tipo de apariciones en TV del actor, he podido ver sus intervenciones en el Wise & Morecombe Show y los maravillosos documentales The Human Factor y A One-Way Ticket to Hollywood.

Filmografía TV de Peter Cushing
-18  telefilms (vistos 2)
-53+ episodios de series TV (vistos 8) ††

1951 When We Are Married (TV)
1952 Pride and Prejudice (Mini-Serie TV, 6 episodios)
1952 If This Be Error (TV)
1952 Asmodée (TV)
1952 The Silver Swan (TV)
1953 Rookery Nook (TV)
1953 Epitaph for a Spy (Mini-Serie TV, 6 episodios)
- Epitaph
- All Men Are Liars
- Ultimatum
- Violence
- Go Spy the Land
- Arrest
1953 You Are There (Serie TV, 1 episodio)
1953 The Noble Spaniard (TV)
1953 A Social Success (TV)
1954 The Face of Love (TV)
1954 Nineteen Eighty-Four (TV)
1955 Richard of Bordeaux (TV)
1955 The Browning Version (TV)
1951-1957 BBC Sunday-Night Theatre (Serie TV, 12 episodios)
- Eden End (1951)
- Bird in Hand (1952)
- Number Three (1953)
- The Road (1953)
- Anastasia (1953)
- Portrait by Peko (1953)
- Tovarich (1954)
- Beau Brummell (1954)
- Nineteen Eighty-Four (1954)
- The Creature (1955)
- The Moment of Truth (1955)
- Gaslight (1957)
1958 The Winslow Boy (TV)
1958 Uncle Harry (TV)
1962 Drama 61-67 / ITV Television Playhouse (Serie TV, 1 episodio) †
- Drama '62: Peace with Terror
1963 The Spread of the Eagle (Mini-Series TV, ? episodios) ††
1963 Comedy Playhouse (Series TV, 1 episodio)
- The Plan
1964 Story Parade (Series TV, 1 episodio)
- The Caves of Steel
1965 Thirty-Minute Theatre (Serie TV, 1 episodio)
- Monica
1967 Los vengadores (Series TV, 1 episodio)
- Return of the Cybernauts
1968 Sherlock Holmes (Serie TV, 16 episodios)
-The Second Stain
-The Dancing Men
-A Study in Scarlet
-The Hound of the Baskervilles (1ª parte) *
-The Hound of the Baskervilles (2ª parte) *
-The Boscombe Valley Mystery *
-The Greek Interpreter
-The Naval Treaty
-Thor Bridge
-The Musgrave Ritual
-Black Peter
-Wisteria Lodge
-Shoscombe Old Place
-The Solitary Cyclist
-The Sign of Four *
-The Blue Carbuncle *
1972 Beyond the Water's Edge (TV)
1973 Great Mysteries (Serie TV, 1 episodio)
- La Grande Breteche
1974 The Zoo Gang (Series TV, 1 episodio)
- The Counterfeit Trap
1976 Espacio: 1999 (Serie TV, 1 episodio)
- Missing Link *
1976 Looks Familiar (Series TV, 1 episodio)
1976 The Great Houdini (TV)
1976 Los nuevos vengadores (Series TV, 1 episodio)
- The Eagle's Nest
1980 Hammer House of Horror (Serie TV, 1 episodio)
- The Silent Scream *
1980 A Tale of Two Cities (TV) v
1983 Tales of the Unexpected (Serie TV, 1 episodio)
- The Vorpal Blade
1984 Helen Keller: The Miracle Continues (TV)
1984 Sherlock Holmes y las máscaras de la muerte (TV) *

† El telefilm Peace with Terror de 1962 aparece referenciado tres veces en la web IMDB, tanto por separado como emitido dentro de las series ITV Television Playhouse y Drama 62. Asumo que es el mismo y lo contabilizo una sola vez.

†† Se desconoce el número de episodios de la serie The Spread of the Eagles en los que intervino Peter Cushing. No están contabilizados dentro de los 53, de ahí el símbolo “+”.

lunes, 11 de agosto de 2014

Completando filmografías: Peter Cushing (Tres días con Peter, día 1)

¿Quién es mi actor favorito? Me han influenciado y gustado montones de actores a lo largo de mi vida, principalmente clásicos: James Stewart, Cary Grant, John Wayne, Kirk Douglas, Gregory Peck, Stephen Boyd, Charles Chaplin… Pero, quizá por mi pasión por el cine fantástico hay dos nombres que considero esenciales en mi trayectoria como cinéfilo y esos son sin duda los de Peter Cushing y Vincent Price. Son dos personas de las que estoy absolutamente enamorado que para mí tienen una presencia mágica y magnética en la pantalla e incluso fuera de ella, y además con muchos rasgos en común a nivel personal y artístico.

Todavía recuerdo aquella conversación con mi padre cuando llegué a casa el 11 de agosto de 1994: “Se ha muerto tu amigo”, me dijo, “el `Drácula´ ese”. Y yo pensé, “¿Christopher Lee? No puede ser…” Pero enseguida caí en que se refería a Peter Cushing. Hacía tan sólo once meses que me había anunciado también la muerte de Price. Han pasado exactamente 20 años desde aquella fecha, así que aprovecho el aniversario para hacer un recuento de lo avanzado que llevo el visionado de la filmografía de Peter Wilton Cushing. Lo divido en dos partes: sus trabajos para cine, y sus apariciones en TV, que publicaré mañana.

Filmografía para cine de Peter Cushing
-91  largometrajes (vistos 65)
-3 cortometrajes (vistos 0)

HOLLYWOOD
1939 La máscara de hierro
1940 Laddie
1940 Estudiantes en Oxford
1940 Noche de angustia
1940 The Hidden Master (Corto)
1940 Women in War
1940 Pasión de libertad
1940 Dreams (Corto)
1941 They Dare Not Love
1946 It Might Be You (Corto)

INGLATERRA
1948 Hamlet
1952 Moulin Rouge *
1954 El caballero negro (v)
1955 Vivir un gran amor (v)
1955 Magic Fire
1956 Alejandro Magno *
1957 Tiempo sin piedad
1957 La maldición de Frankenstein *
1957 El abominable hombre de las nieves *
1958 Barrio peligroso (v)
1958 Drácula *
1958 La venganza de Frankenstein *
1959 El perro de Baskerville (v)
1959 El capitán Jones
1959 La momia *
1960 La carne y el demonio (v)
1960 Cone of Silence
1960 Las novias de Drácula (v) *?
1960 Sospechosos
1960 La espada del bosque de Sherwood *
1961 Los caballeros del infierno *
1961 La bahía de los contrabandistas *
1961 Sombras de sospecha
1962 Cash on Demand
1962 Captain Clegg *
1962 El agente del diablo (escenas borradas) †
1963 El hombre que murió tres veces
1964 La maldad de Frankenstein *
1964 La Medusa/La leyenda de Vandorf *
1965 Doctor Terror
1965 La diosa de fuego (v)
1965 La maldición de la calavera *
1965 Dr. Who y los Daleks
1966 S.O.S.: el mundo en peligro *
1966 Los marcianos invaden la Tierra *
1967 Frankenstein creó a la mujer *
1967 Radiaciones en la noche *
1967 Torture Garden
1967 Some May Live
1968 El deseo y la bestia *
1968 Corrupción (v)
1969 El cerebro de Frankenstein *
1970 Vampiros *
1970 La carrera de la muerte (v)
1970 One More Time
1970 Las amantes del vampiro *
1971 La mansión de los crímenes *
1971 Drácula y las mellizas *
1971 El monstruo
1972 Condenados de ultratumba
1972 Drácula 73 *
1972 Refugio macabro *
1972 El retorno del Doctor Phibes (v)
1972 Miedo en la noche *
1972 Pánico en el Transiberiano *
1973 Noche infernal (v)
1973 El esqueleto prehistórico *
1973 Ahora empiezan los gritos*
1973 Los ritos satánicos de Drácula *
1973 Frankenstein y el monstruo del infierno *
1974 Shatter
1974 Cuentos de ultratumba *
1974 Casa de locos (v) *?
1974 La bestia debe morir *
1974 Kung Fu contra los siete vampiros de oro *
1974 Tendre Dracula
1975 La leyenda de la bestia *
1975 The Ghoul *
1976 Trial by Combat
1976 En el corazón de la tierra *
1976 The Devil's Men
1977 La guerra de las galaxias *
1977 Terror en las aguas/Ondas de choque *
1977 Las garras del infierno (v)
1977 La última bandera
1978 Son of Hitler
1979 Alfombras mágicas
1979 A Touch of the Sun
1981 Misterio en la isla de los monstruos *
1981 Asalto al casino
1983 La casa de las sombras del pasado *
1984 Top Secret
1984 El caballero verde
1986 Biggles - El viajero del tiempo *

Peter Cushing rodó incasablemente desde que llegó a Hollywood con 26 años, en 1939, hasta que la enfermedad le obligó a retirarse de su trabajo cuarenta y siete años después: casi un centenar de intervenciones que muestran lo versátil que era como actor y que no ciñó su carrera exclusivamente al cine fantástico, aunque se le recuerde principalmente por sus trabajos dentro de este género.

Como siempre, los títulos resaltados en gris son los que no he visto o no recuerdo haber visto (de algunos no estoy seguro totalmente seguro y he preferido dejarlos como no visionados). De todas maneras, ¡64 de 91 no está nada mal! El asterisco indica que tengo esa película en formato digital, y una “v” que la tengo sólo en VHS.

† Esta película no la he contado dentro de las 91 puesto que, al fin y al cabo, las escenas que rodó Peter no se incluyeron. La dejo sólo por afán de completismo.

viernes, 8 de agosto de 2014

Centenario de mi abuelo

De Utiel al Puerto
¡Pues sí!: hoy quiero recordar a una persona muy querida e importante en mi vida, y no se trata de ningún actor, ni escritor ni músico, sino de alguien que estuvo conmigo desde mucho antes de que pudiera apreciar a cualquiera de estos: tal día como hoy de exactamente hace un siglo nacía mi abuelo materno Emilio en la localidad valenciana de Utiel, aunque siendo bien joven –sobre los trece años– se trasladaría con su familia a Puerto de Sagunto. En alguna parte de este momento, debido a que tenía “estudios” (es decir, sabía leer y escribir y había acabado la educación básica, lo que no tenía todo el mundo en aquella época) ejerce de mozo en una botica. Ya en su nuevo hogar, entra a trabajar en Altos Hornos de Vizcaya –posteriormente del Mediterráneo–, en donde permanecerá hasta su jubilación casi cincuenta años después. Mi madre siempre comentaba con admiración que había entrado como “simple pinche” y había acabado siendo encargado, pero la verdad es que a mí que a una persona que dedique más de media vida a una empresa no le concedan un puesto más alto no me parece una gran oportunidad.

Una anécdota curiosa de mi abuelo es que, como era muy bajito, no lo consideraron apto para el servicio militar. Sin embargo, cuando estalló la Guerra Civil se vio obligado no sólo a hacerlo precipitadamente, sino a participar en la contienda dentro de las filas republicanas. Dada mi pasión por esta época de nuestro país, siempre quise conocer las vivencias de mi abuelo durante aquellos años, y alguna cosa le pregunté en alguna ocasión, pero me sabía mal indagar demasiado por si no le hacía gracia rememorar aquellos años tan penosos. Sé que, al menos durante un tiempo, trabajó con una ambulancia o algo así, y mi tía –su hermana– me contaba que una vez volvió a casa repleto de piojos, pero, por lo que he podido averiguar, creo que nunca llegó a estar directamente en el frente, de lo cual me alegro.

A principios de los años 40 se casó con mi abuela Teresa y se instalaron en la planta baja en la que ambos vivirían el resto de sus años (y en la que yo nací, por cierto). El inmueble lo compró mi bisabuelo por unas 7.000 pesetas, según descubrimos en unos papeles que aparecieron hace tiempo. En 1944 llegó al mundo mi madre, única descendencia de la pareja (el segundo hijo del matrimonio, por desgracia, nacería muerto).

¡En la boda de mi abuelo!
En 1975 mi abuela, enferma del corazón, falleció relativamente joven a los 54. Durante unos años, mi abuelo estuvo viviendo en nuestro piso con nosotros, y tengo muy buenos recuerdos de aquella estancia con nuestra familia: siempre nos traía juguetes y regalos cuando volvía de viaje, y me llevaba en su pequeña Vespa 50 a pueblos de las cercanías e incluso –ya en tren– a conocer lugares de Valencia (¡hasta me llevó a los toros!). En 1978 nos sorprendió a toda la familia al presentarnos a una señora mayor de su mismo pueblo –que visitaba a menudo– con la que nos dijo que pensaba casarse. ¡Creo que soy una de las pocas personas que puede decir que ha estado en la boda de su abuelo!

Tras su jubilación, poco después del enlace, mi abuelo llevó una vida bastante activa: viajó bastante durante los primeros años de su segundo matrimonio, y era un hombre bastante inquieto que sabía reparar casi todo lo que se estropeaba en casa: se manejaba bien con el bricolaje y con la electricidad, y desde joven trabajó en el teatro amateur, principalmente como traspunte. En dos o tres ocasiones fui a ver las obras en las que participaba con otros jubilados, y en 1996, la última vez que intenté abordar un cortometraje (que tampoco llegó a buen puerto) fue él quien me presentó a dos compañeros suyos para que trabajaran como actores.

Hasta sus últimos años, siguió siendo un hombre muy capaz y autosuficiente que iba a comprar y andaba grandes distancias para ello. También era bastante “cabezón” y se empeñaba en hacer prevalecer su criterio por encima del de todos, aunque este era un gesto simpático y entrañable en él, ya que no lo hacía de una manera desagradable (por ejemplo, me daba instrucciones sobre conducción y tráfico cuando le llevaba en coche a pesar de que él nunca había tenido siquiera carnet).

Despedida
En noviembre de año 2006 llevaba algún tiempo quejándose de molestias en el estómago que resultaron ser un cáncer muy desarrollado que no le permitía comer. Fue operado de urgencia y milagrosamente sobrevivió a su avanzada edad –92 años– a una extirpación de parte del estómago. Durante aquellos tiempos volvió a vivir con nosotros casi tres meses –el círculo parecía cerrarse–, mientras su mujer, aquejada de demencia senil, pasaba ese lapso con su familia de Utiel. Ese distanciamiento le dolió mucho a mi abuelo y la llamaba a menudo por teléfono. Tras algún tiempo de convalecencia, pareció recuperarse bien, volvió a comer y a poder hacer vida bastante normal para alguien con sus años. A principios de febrero de 2007 quiso volver a su casa y que trajeran también a su mujer, pero el tener que ocuparse en su estado de un hogar demostró ser demasiado para él, y sus fuerzas fueron mermando poco a poco, a pesar de que una señora se ocupaba de limpiarles y de hacerles la comida todos los días y de que nosotros estábamos constantemente con ellos.

En abril de 2007 esa energía suya que parecía interminable empezó a abandonarle a un ritmo más evidente. Se fue quedando sin fuerzas hasta acabar postrado en la cama a principios del mes siguiente. Su vida se apagó dulcemente un 15 de mayo, muy cerca de alcanzar la longeva edad de 93 años, y su segunda esposa le siguió diecinueve meses después.

Mi madre me contaba que mi abuelo había sido bastante duro con ella y con mi abuela, algo que supongo que sería relativamente normal en aquellos tiempos y en aquella España. Contradictoriamente, el recuerdo que yo tengo de él es el de una persona amable y educada que a mí siempre me trató con mucho cariño (¡Me llegó a regalar su Vespa cuando iba al instituto!). De hecho, creo que sentía preferencia por mí, de entre sus tres nietos, por ser el único varón y además el primogénito (lo que quizás venga a confirmar también precisamente esa mentalidad algo retrógrada o tradicional). Creo que de mi abuelo heredé el carácter inquieto y las ganas de aprender cosas, aunque mis inclinaciones quizá hayan sido más artísticas y las suyas más “prácticas”. Es curioso que nunca me haya dado por el teatro, y que tampoco sea ningún manitas con las reparaciones del hogar, a pesar de que él se empeñó en enseñarme a manejar algunas herramientas. Despertó mi interés por muchas otras cosas, ya que también me regaló mi primera maqueta e incluso me enseñó a revelar fotografías en un pequeño e improvisado estudio en su domicilio. Esa casa es hoy en día mía y de mis hermanas y, aunque no está en condiciones óptimas para que alguien viva en ella, sí que me sirve como “cubil” para organizar mis partidas a juegos de mesa, hacer algún ensayo musical e incluso he montado un improvisado taller para intentar volver a pintar miniaturas, así que el recuerdo de mi abuelo sigue muy vigente al estar tan a menudo en el que fuera su hogar, rodeado de sus muebles y sus cosas.

martes, 5 de agosto de 2014

Dos mujeres

Película cuyo visionado he ido demorando muchos años a pesar de lo que me gustan su actriz principal (Sophia Loren) y su director (Vittorio De Sica). La razón es tan sencilla de explicar como chocante le podría parecer a algunos: hay una secuencia hacia el final de este film que lo ha hecho famoso; no la detallaré para no fastidiar a posibles espectadores, pero es bastante dura y soy muy impresionable con cosas como esas. Finalmente, me “atreví” con Dos mujeres ayer y, por supuesto, dicha secuencia ha sido más o menos lo que esperaba (a pesar de que, por suerte, no se detalla demasiado y una elipsis prácticamente nos ahorra lo que sucede en ella). Además, el saber que iba a ocurrir en algún momento del film y estar continuamente previéndola y anticipándola, no me ha dejado disfrutar del todo del resto de la historia. Es por eso por lo que nunca me gusta conocer ni leer demasiado sobre películas que aún no he visto, y por lo que prefiero abordarlas basándome en mi intuición y criterio y no en las críticas o recomendaciones de otras personas.

Estamos en la Italia de 1943, Cesira (Sophia Loren) y su joven hija Rosetta (Eleonora Brown) abandonan una Roma castigada por los bombardeos para dirigirse al pequeño pueblo en donde nació la primera, en la región de la Ciociaria (parece que La Ciociara del título original hace alusión a las mujeres provenientes de ella). Allí pasan unos días junto a algunos familiares y en compañía del joven intelectual Michele (Jean-Paul Belmondo), hasta que los Aliados desembarcan y llega el momento de volver a su hogar. El viaje tanto de ida como de vuelta estará plagado de peligros y avatares, puesto que en una guerra no siempre se puede distinguir claramente entre “buenos” y “malos” o, simplemente, no hay ni unos ni otros.

Al margen de la famosa “secuencia” que he adelantado y que, por desgracia, ha condicionado mi visionado del largometraje, lo que me ha desconcertado de él es que casi toda su parte central nos presente un escenario diríase bucólico y secuencias de tono agradable y ligero para luego pasar al más doloroso melodrama sin previo aviso. En ese sentido, y a pesar de lo bien considerado que está este trabajo de De Sica, no me ha gustado tanto como otras obras suyas como la que yo llamo “trilogía de la pobreza” (Ladrón de bicicletas, Umberto D. y Milagro en Milán). Sí que destacaré de él, no obstante, algo que el cine ha denunciado pocas veces: los abusos y crímenes cometidos por el bando aliado durante la II Guerra Mundial, que en ocasiones estuvieron a la altura de los del Eje (¿basta como ejemplo los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki?).

Tres datos interesantes más para acabar la reseña: Sophia Loren –tan bella como siempre o más  con sus rasgos resaltados por la fotografía en blanco y negro del film– ganó su único Oscar por esta película –fue la primera actriz en recibir el premio por un papel de habla no inglesa– y protagonizó un remake en 1989 dirigido por Dino Risi. Ambas versiones se basan en la novela de Alberto Moravia.

sábado, 2 de agosto de 2014

Grace Kelly (Donald Spoto)

Me encantan las biografías de actores, directores y músicos. Su lectura me resulta siempre agradable, fluida e interesante, cuestión de unos pocos días, lo que en mi caso es un período corto a la hora de acabar un libro ya que no puedo leer con la misma facilidad con la que lo hacía antaño. Encontré recientemente el best-seller que sobre Grace Kelly escribió Donald Spoto en 2009 (aquí publicado dos años más tarde) en edición de bolsillo por 9,95 euros y decidí añadirlo a mi colección. Curiosamente, es el cuarto trabajo que tengo de este escritor norteamericano afincado en Dinamarca después de sus libros sobre Ingrid Bergman, Audrey Hepburn y Alfred Hitchcock (La cara oculta del genio). Ha sido fruto más de la casualidad que de que sea especialmente seguidor del autor.

Nunca hasta ahora había profundizado demasiado en la vida de Grace Kelly. Siempre me ha parecido una actriz bellísima, he visto varias de sus películas y todas me han gustado mucho, pero sólo conocía su vida y su biografía de una manera general. Me sorprende e interesa por lo tanto mucho de lo que leo en el libro de Spoto; nunca se cansa uno de aprender cosas nuevas. No sabía, por ejemplo, que la actriz había participado en tan sólo once largometrajes, la mayoría rodados en el cortísimo período de dos años (1954-1956), que el grueso de su carrera profesional se desarrolló en la televisión y el teatro. Me resulta gracioso leer que era extremadamente miope (este hecho sí que lo conocía), que tuvo un idilio con el vividor de Oleg Cassini (ex-marido de Gene Tierney), que, como tantas personas de su profesión, Grace era muy tímida y reservada. Chocante descubrir que muchos de sus trabajos –hoy en día considerados grandes clásicos– no fueron bien recibidos por la crítica, que incluso ella mismo no los consideró buenos; que la Metro –que la tenía contratada– llegara a considerarla persona non grata en sus estudios debido a que rechazó numerosas propuestas profesionales (¿cómo se puede considerar “non grata” a Grace Kelly?). Me alegra comprobar que era una mujer inteligente que, llegado el momento, supo coger las riendas de su carrera y elegir las películas en las que quería participar. Que estaba asqueada del infierno que era Hollywood hasta el punto de considerar alejarse de él nada más comenzar a ser famosa…

Por el contrario, la fulgurante estrella de Grace Kelly se me cae en picado en el momento en que el Príncipe Rainiero entra en su vida, desde que forma con él en un matrimonio que se me antoja algo artificial que la convierte en princesa de Mónaco. Y es que no siento ninguna, ninguna simpatía por la realeza ni por la aristocracia, ni en general por ningún tipo de aprovechados a gran escala. Y eso que Spoto –en las pocas páginas que dedica a la vida post-Hollywood de Grace– se empeña en hacernos ver que fue una princesa humanitaria y preocupada por su pueblo, que consiguió acabar con varias estúpidas y obsoletas costumbres de la corte, que se la podía ver en las cafeterías del principado hablando con la gente de a pie como si fuera una más, que impulsó enormemente la cultura del estado, que fue, en resumen, una mujer con los pies en la tierra y que nunca perdió el norte ni olvidó sus orígenes más humildes.

Una sorpresa final fue el descubrir que propuso y produjo una última película durante los primeros 80, Rearranged, en la que aparecía interpretándose a sí misma. Este trabajo, de apenas media hora de duración, iba a ser ampliado y estrenado cuando Grace Kelly tuvo el fatal accidente automovilístico que nos quitó para siempre a los cinéfilos la esperanza de poder ver a la encantadora actriz de nuevo en las pantallas.

En resumen, el de Spoto me ha resultado un libro placentero de leer que, por supuesto, me ha enseñado cosas nuevas sobre la persona a la que está dedicado. La gran mayoría de sus páginas se centra, como quizá sea de esperar, en los años como actriz de Grace Kelly, 1950-1956, con tan sólo unas pocas dedicadas a su infancia, adolescencia y vida como consorte de Rainiero. Me apunto en mi larga lista de tareas pendientes el visionado de algunas de las películas de Grace Kelly que Spoto destaca como entre sus mejores trabajos y que aún no he visto: La angustia de vivir, El cisne y Alta sociedad. Esta última, curiosamente, es el subtítulo del libro original, que ha sido desacertadamente eliminado en la versión española.