"Un hombre que limita sus intereses limita su vida" (Vincent Price)

domingo, 19 de marzo de 2017

Y hoy... Berni Wrightson

Pues como parece que las desgracias nunca vienen solas (y esperemos que esta vez sí haya dos sin tres), si ayer nos acostábamos con el disgusto de la muerte del legendario Chuck Berry, hoy nos levantamos con la noticia del fallecimiento de otro grande, esta vez del cómic: el dibujante estadounidense Berni Wrightson nos ha dejado a los 68 años (había nacido un 27 de octubre de 1948 y llevaba enfermo y retirado desde 2015). Aunque no soy muy comiquero, sí lo fui en mi juventud y el estilo de este hombre me gustaba mucho, y recuerdo sobre todo sus historias de terror para Creepy y otras publicaciones, entre ellas sus adaptaciones de Poe, Lovecraft o Mary Shelley, aunque también disfruté su aportación al personaje La Cosa del Pantano y muchos otros de sus trabajos. En fin… un pésimo fin de semana para la cultura universal.

sábado, 18 de marzo de 2017

Bye, bye, rock & roll: fallece Chuck Berry

Noticia tristísima la que llega hoy a los noticiarios de todo el mundo: la muerte del legendario Chuck Berry a los 90 años de edad. Poco o nada nuevo se puede contar de este hombre a los amantes del rock, ya que sin duda fue uno de los grandes pioneros del estilo y de sus más importantes capítulos. Pocas canciones se me ocurren que representen el rock and roll como su celebérrima Johnny B. Goode. Charles Edward Anderson Berry nació en Saint Louis, Missouri, EE.UU. un 18 de octubre de 1926 y aportó a la guitarra eléctrica un estilo original plagado de riffs, solos y recursos innovadores (como los punteos con doble nota) que influyó a todas las generaciones de rockeros coetáneas y posteriores. Precisa-mente este año iba a publicar su primer disco en casi cuatro décadas. Obviamente, se venderá bien.

Tuve ocasión de verlo dos veces, en Valencia en 1992 y en Castellón en 2008, y aunque ninguno de esos conciertos me parecieron sincera-mente destacables (en el primero se le veía poco motivado, y en el último no estaba en muy buena forma e incluso tocaba en tonos equivocados) poder haber estado a tan sólo unos pocos metros de este gigante de la música del siglo XX fue todo un honor y un acontecimiento inolvidable.

Los grandes pioneros del rock se nos van, pero es ley de vida y no cabe más que aceptarlo sin demasiada amargura, habida cuenta del larguísimo tiempo pasado desde que estos artistas irrumpieron en escena y cambiaron la música para siempre. Al menos, Berry ha podido alcanzar una longeva edad, al contrario que muchos de sus desafortunados colegas… DEP

martes, 7 de marzo de 2017

Anónimos populares: Bill Nighy

Bill Nighy es el perfecto ejemplo de lo que yo llamo “actores discretos”: profesionales como la copa de un pino con una larguísima filmografía y muchos años de tablas que, paradójicamente, no parecen obtener el reconocimiento del gran público. La primera película en la que reparé en él fue la divertidísima Siempre locos, aunque después me cercioré de que ya habíamos coincidido en El ojo de la aguja, La maldición de la pantera rosa o Cuento de hadas, entre otras. Y es que este espigado inglés nacido en Surrey un 12 de diciembre de 1949 se estrenó como actor televisivo nada menos que hace cuarenta y un años, para dar poco después el salto a la gran pantalla. Desde entonces no ha dejado de trabajar, y le hemos podido ver en un sinfín de registros que van desde la comedia (Hotel Paraíso, Lucky Break, Love Actually, Arma fatal, Radio encubierta, Wild Target, El exótico Hotel Marigold y su secuela) al drama (El Castillo soñado, El jardinero fiel, Valkiria), pasando por el thriller (la estupenda trilogía televisiva del agente Johnny Worricker, por ejemplo), el doblaje de dibujos animados y videojuegos (Rango, Ratónpolis, Astro Boy) o el fantástico, género en el que ha efectuado quizá sus más populares apariciones, aunque no necesariamente sus más meritorios trabajos (Guía del autoestopista galáctico, el remake de Desafío total, Ira de titanes o las sagas Underworld y Piratas del Caribe, donde encarnaba al mismísimo Davy Jones, aunque por razones obvias era difícil reconocerle). Como decía, un actor admirable, incansable y trabajador ante el que uno se siente obligado a quitarse el sombrero. Siempre permanezco atento a sus trabajos, aunque admito que me faltan muchos por ver.